La reducción del 20% en la frecuencia del servicio de colectivos, producto del aumento del gasoil, generó un fuerte impacto en las principales terminales de la ciudad, como Constitución, Liniers y Retiro. En estos puntos clave del transporte urbano, miles de usuarios enfrentan demoras prolongadas y dificultades para llegar a destino en tiempo y forma.
Como consecuencia, se observan extensas filas de pasajeros que se acumulan en las paradas y dentro de las terminales, en un contexto de creciente malestar social. La situación afecta tanto a trabajadores como a estudiantes, quienes dependen del transporte público para sus actividades diarias. Además, la incertidumbre sobre los tiempos de llegada de los colectivos y la falta de alternativas accesibles agravan el problema, evidenciando la fragilidad del sistema ante los aumentos en los costos operativos.
“La medida responde a la imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación en el contexto actual, con los ingresos actuales, y a la falta de reacción de las autoridades, pese a los oportunos reclamos que le fueron formulados”, explica el comunicado.
La Cámara de Transporte de la Provincia de Buenos Aires (C.T.P.B.A.), la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia de Buenos Aires (C.E.T.U.P.B.A), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (C.E.A.P) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (C.E.T.U.B.A) fueron los que firmaron la medida
Luciano Fusaro habló sobre la reducción de colectivos
Crece la preocupación por la reducción del servicio de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que genera largas filas en las paradas y problemas para el traslado de los pasajeros una lluviosa jornada de martes. Desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte (Aaeta), explicaron a C5N que la poca cantidad de unidades en las calles responde a una fuerte suba del precio del gasoil a finales de marzo, la cual se podría solucionar si las empresas asumen todos los costos finales, que llevaría el boleto final a un valor de $2.100.
"Es una situación muy dificil, pero es materialmente es imposible sacar todas las unidades. No hay forma. el precio del gasoil subió. Se genera un cuello de botella y las empresas se encuentran ante una manta corta. No nos gusta estar en esta situación", señaló en un primer momento Luciano Fusaro, titular de Aaeta en una entrevista con Juan Amorín y Valentina Caff, en el programa Mañanas Argentinas.