Una jubilada de 93 años fue salvajemente agredida por tres delincuentes que ingresaron a su domicilio en Remedios de Escalada, partido de Lanús, mientras estaba sola. Los ladrones taparon las cámaras de seguridad con aerosol de carnaval, las desconectaron y barretearon las rejas. Una vez dentro de la casa, agredieron a la mujer: la desnudaron, la golpearon y le tiraron espuma en los ojos para inmovilizarla.
La víctima es de origen italiano y, desde lo ocurrido, tiene miedo de permanecer en el barrio. "Tengo 93 años y me siento bien dentro de todo, pero casi no puedo hablar después de lo que pasé. Tengo miedo, no quiero vivir acá, hay muchos chorros, me quiero ir a otro lado", expresó la jubilada en Mediodía Noticias (eltrece).
"Me pegaron fuerte, me maltrataron. Me bajaron la bombacha, sinvergüenzas. Los maltratos que me hicieron no tienen perdón de Dios", confesó angustiada, y agregó: "Yo pensé que era mi hijo. Cuando los vi con la cara tapada, pensé que me mataban. No tenían mucha fuerza, pero igual me sacaron toda la ropa. Escuchaba que uno decía: 'No la maten'. Yo les pedía por favor. No sabe lo que fue cuando uno se subió arriba de mí. No sabía qué pensar. Pero estoy viva", concluyó.
"Tenían marcada la casa de mi mamá"
Aurelio, el hijo de la víctima , denunció fallas en la investigación, que quedó a cargo de la UFI N° 5 del fiscal Martín Darío Rodríguez. En primera instancia, cuestionó el accionar policial en el lugar de hecho. "Si no fuera abogado, la Policía Científica no hubiera venido todavía. Uno conoce el derecho penal y cómo tiene que actuar la Policía. Me voy a presentar como particular damnificado. Esto se tiene que investigar", aseguró.
En ese sentido, también apuntó en contra de la investigación y arremetió contra el Ministerio de Seguridad de la Provincia: "Me llamaron para ponerse a disposición, pero no puede ser que yo la tenga que llevar al médico forense para verificar las lesiones que tiene, cuando ellos tendrían que llevarla. Encima le tomaron la declaración en un papel, en pleno siglo XXI".
El ingreso de los delincuentes quedó captado por cámaras de seguridad de una vivienda cercana, donde se observa a los sospechosos escapar corriendo mientras había patrulleros en la esquina. "Sacaron fotos para mostrar que estuvieron ahí y después se fueron. No cumple ninguna función este protocolo de seguridad. La delincuencia en nuestro país no es circunstancial, sino estructural. Tenían marcada la casa de mi mamá. Tenían que aplicarse medidas de seguridad reales", exigió el abogado.
La causa quedó a cargo de la UFI N° 5 del fiscal Martín Darío Rodríguez, mientras se investigan las pruebas aportadas por vecinos de la zona para identificar a los tres asaltantes, que quedaron registrados al huir del domicilio.