Luján: denuncian a una mujer por estafar a amigos, familiares y conocidos por millones de pesos
Se trata de María Sol Moreno, de 29 años, quien decía que tenía una enfermedad en la sangre y era diabética, por lo que le pedía insistentemente plata a conocidos. También decía ser azafata y vendía pasajes falsos.
La joven se sacaba fotos para mostrar sus tratamientos.
Denuncian a una mujer en Luján por estafa: simulaba enfermedades graves para pedir plata, se hacía pasar por azafata y vendía pasajes truchos, y también se apropió del negocio de una amiga. El fraude ascendería a más de 20 mil dólares. La joven de 29 años aseguraba padecer un problema en la sangre e incluso se mostraba en fotos recostada en una camilla, aparentando recibir transfusiones.
Las imágenes eran utilizadas como prueba para sostener el personaje y pedir dinero. En otros casos, decía ser diabética y necesitar con urgencia medicación, solicitando sumas que, según los denunciantes, comenzaban en 100.000 pesos y podían escalar hasta 4 millones. También habría conseguido recetas médicas para respaldar sus pedidos.
Estafadora recetas 26-2-26
La joven conseguía recetas de médicos para perpetar las estafas.
Eso no es todo, también se presentaba como azafata y ofrecía viajes al exterior. Bajo ese perfil, "le dijo a una amiga que le iba a regalar un viaje por su cumpleaños, pero como requisito, le pidió una foto sosteniendo su DNI", contó el periodista Diego Gabriele por la pantalla de C5N.
Sin embargo, era un engaño; la imagen, según se desprende de la denuncia, fue utilizada para gestionar un préstamo online a su nombre. La víctima aseguró que durante cuatro años desconoció la existencia de esa deuda, hasta descubrir que figuraba en situación cinco.
El crudo relato de Eugenia, dueña de una estética y estafada: "Era mi mejor amiga, me crié con ella"
En línea con la investigación, Eugenia, una de las damnificadas por María Sol Romero, habló por la pantalla de C5N y contó su historia.
Relató que la contrató como recepcionista y vendedora en su centro de depilación definitiva. Con el correr del tiempo, comenzó a notar inconsistencias en la recaudación y en los montos que la franquicia le cobraba por el uso de la máquina láser, cuyo rendimiento quedaba registrado automáticamente: "En un momento las cuentas no empezaron a cerrar".
Estafadora sangre 26-2-26
Ante esta situación, Eugenia aseguró que perdió "el control del local porque no entendía, entonces empecé un proceso de cierre con la marca de la franquicia".
Según su testimonio, la acusada les decía a las empleadas que era la nueva dueña, que la verdadera titular estaba embargada y que no podía recibir transferencias, por lo que debían pasarle el alias para cobrar los servicios. De esa manera, siempre según la denuncia, habría tomado el control del negocio y desviado los pagos de las clientas.
A pesar del cierre, la joven de 29 años continuó citando clientas para cobrarles en efectivo y llevar una contabilidad paralela. También indicó que contrató personal sin autorización y que nunca les pagó.