Reforma de la Ley de Salud Mental: médicos del Borda alertan que quieren convertirlo en un "hospital judicial"

Trabajadores rechazan los cambios propuestas por el Gobierno y piden no mezclar "pacientes delincuentes con pacientes con problemas de salud mental". También reclaman que están ingresando en el sanatorio personas en situación de calle a modo de asilo.

Médicos, enfermeros, trabajadores administrativos, psicólogos, entre otros, protestaron frente al Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda en contra de la nueva Ley de Salud Mental, y cambios que llevan adelante directivos de la institución que complican la atención y el bienestar de los pacientes.

"El 22 de abril nos desalojaron del servicio de clínica médica, los sacaron a los pacientes en paños menores y están hacinados ahora en una sala de cirugía", expresó Alicia, una médica que trabaja en el lugar: "Tengo entendido que quieren hacer un 'hospital judicial'".

Por su parte, Marcelo Gabriel Orozco, jefe del servicio de Clínica Médica, detalló el impacto técnico y sanitario de la mudanza en la atención de las personas internadas: "Nos mudaron del sector llevando nuestros pacientes con camilla en silla de ruedas al otro servicio de cirugía dejando a nuestros pacientes todo hacinado en un comedor que encima de ese comedor utilizamos la mitad, no todo el espacio. Ahí mismo contamos con ocho camas, todo hacinado, y contamos con pacientes respiratorios, aparte neutropénicos, pacientes con las defensas bajas".

El segundo eje del reclamo se centra en la reconversión del hospital de salud mental en una institución de carácter carcelario, debido al cierre previo de unidades penitenciarias psiquiátricas en el ámbito federal (como la Unidad 20) en Ezeiza y la derivación de imputados declarados inimputables bajo el Artículo 34 del Código Penal.

Tras cerrarse la unidad de Ezeiza los condenados son trasladados al hospital Borda. "No pueden estar personas que tengan padecimiento psiquiátrico con una causa judicial en un lugar donde no haya salud, por lo cual los están trayendo acá, vienen esposados y ya generamos tres admisiones porque no nos alcanzaban las que teníamos. No queremos un hospital judicial. Nosotros somos un hospital de salud mental", aseguró una trabajadora.

En esa línea, Gabriel Cavia, Jefe del Servicio 31 y psicólogo, contó las problemáticas se generan por el tema de las internaciones judiciales complican su trabajo: "Después de hacer un trabajo por los equipos interdisciplinarios, nos meten un tipo de paciente que no tiene nada que ver con aquellos internados, que son pacientes que cometieron determinados delitos y son inimputables.El Gobierno debería interesarse en que ese tipo de paciente esté en un lugar adecuado".