Una mujer de 30 años se suicidó tras sufrir una estafa millonaria. Antes de morir, le confesó a su pareja que tres gitanas la engañaron para que le entregue todos sus ahorros y desaparecieron. Merlín Díaz dejó una carta e información para que den con el paradero de las prófugas.
De acuerdo con la investigación judicial, la mujer - que trabajaba en un salón de belleza ubicado en la zona de Ingeniero Budge- fue abordada por tres mujeres que comenzaron a frecuentar su comercio. Con el paso de los días lograron ganarse su confianza y establecer un vínculo cercano.
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Las sospechosas fueron identificadas como Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Giovanovich y María Silvia Mitrovich, quienes según la causa convencieron a la peluquera de que el dinero que tenía ahorrado estaba “sucio” o “embrujado” y que era necesario realizarle una supuesta “limpieza” mediante un ritual.
Bajo ese engaño, las mujeres lograron que la víctima les entregara 14 millones de pesos, el ahorro de toda su vida. La promesa era que, tras realizar el supuesto procedimiento, el dinero le sería devuelto.
La peluquera incluso había comentado la situación a su esposo, quien le advirtió que podía tratarse de una estafa. Sin embargo, cuando finalmente entregó el dinero y las sospechosas dejaron de responderle los mensajes y llamadas, comprendió que había sido engañada.
La investigación está en manos de UFI 19 cuyo análisis incluyó cámaras de seguridad y el secuestro del celular de la víctima. Los peritajes permitieron identificar a las sospechosas que, usaron identidades falsas para trasladarse por la zona. No obstante, cuando la policía fue a buscarlas al barrio La Perla, en Temperley, ya no estaban en el lugar.
Qué decía la carta que dejó Merlín Díaz antes de quitarse la vida
Ante la impotencia de haber perdido todos sus ahorros y haber comprometido la seguridad financiera de su familia, la mujer se tomó una botella de ácido muriático para quitarse la vida. Sin embargo, cuando empezó a sentirse mal se arrepintió y alcanzó a pedirle ayuda a su pareja.
Su esposo la llevó de urgencia al hospital, pero lamentablemente falleció poco después de ser ingresada. En sus últimos instantes, la mujer le confesó que había sido víctima de un engaño y le pidió perdón por lo ocurrido. Además, dejó cartas en las que señalaba directamente a las tres sospechosas y le solicitaba a su pareja que revisara los mensajes de chat para reconstruir la estafa de la que había sido víctima.
En un cuaderno, Merlín escribió: "Amor, adiós, te amo. Perdón, amor, te mentí. Espero me perdones. Solo te pido que me quemes, no me hagas nada. Adiós mamita, no se preocupen por mí, estaré mejor. Perdónenme por todo. Adiós hermanos, los amo a todos. Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata".