Juicio por la muerte de Diego Maradona: el médico que lo acompañó en Cuba afirmó que él no avaló la internación domiciliaria

Mario Schiter fue el primero en hablar en los tribunales de San Isidro y también contó que desde la clínica donde estaba internado el exfutbolista durante sus últimos días le pidieron una segunda opinión. "No me dejaron verlo", declaró. Más tarde será el turno del neurocirujano, Leopoldo Luque y de Carlos Díaz, su psicólogo.

Por una nueva audiencia en el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona que se lleva adelante en los tribunales de San Isidro, este jueves declaró Mario Schiter, el médico que acompañó al exfutbolista durante su rehabilitación en Cuba.

Con la presencia de Claudia Villafañe por primera vez en los tribunales, el médico contó cómo se conocieron con el astro argentino y cómo surgió la posibilidad de viajar a Cuba. Después del trabajo allí entre 1999 y el 2000, Schiter aseguró que perdió el contacto en el año 2004. Y en 2020 volvió a tener noticias de él.

"Me llamaron el 4 o 5 de noviembre porque querían que diera mi opinión respecto de la excitación psicomotríz. Me preguntaron cómo la controlaba. Usábamos propofol, fentanilo, que son anestésicos que se dan por intravenosa. Acá la propuesta era utilizar otra droga, que tiene característica muy interesantes, no solo disminuye la excitación psicomotríz, es una droga muy estable, que aplicarla tiene un riesgo. Ya lo estaban haciendo, es una droga que requiere consentimiento informado porque puede traer trastornos secundarios. Es una droga que en el caso de tener que utilizarla, entiendo que hubo una reunión de consenso", narró frente a los fiscales y los jueces Alberto Ortolani, Alberto Gaig y Pablo Rolón.

"En esas dos oportunidades estuve y fui llamado por el gerente de Swiss Medical, había otro gerente con él, el doctor Watman. Fui el 5 de noviembre. Yo no tenía nada que aportar, solamente estar de acuerdo o no con alguna cosa. Me llamaron por alguna expertiz. Ahí nomás llamaron a un cardiólogo y pedí ver al paciente, porque me parecía que completaba el cuadro", detalló.

De todas maneras, Schiter aclaró que no le permitieron verlo. "En Olivos no pude verlo, no me permitieron, el doctor me dijo que iba a consultar. Pregunté si podía entrar a darle un abrazo y me dijeron que preferiblemente no".

En la misma línea, contó que desde la clínica en la que estaba internado Diego Maradona lo habían llamado para que brindara una segunda opinión como consultor: "Nuestra opinión era que el paciente no estaba de alta clínica, si de alta hospitalaria, y que tiene que continuar su tratamiento en un dispositivo a saber. Estaba la posibilidad de enviarlo a la casa, a otra institución y quedaban pocas posibilidades. Quedaba un centro de rehabilitación de tercer nivel, son centros que tienen menor complejidad que un hospital, pero que tienen médicos y enfermeros. Había que buscar alternativas. Nuestra propuesta, fue derivarlo a un tercer nivel, habían visto otras opciones".

"Vi la historia clínica. Era un postoperatorio por las complicaciones que pude ver que tuvo. Fue un tratamiento impecable, hasta el momento del alta se hizo todo lo que se podía hacer", comentó.

Se espera que más tarde cumplan con su declaración indagatoria el neurocirujano, Leopoldo Luque y el psicólogo, Carlos Díaz. Luego de que la fiscalía encabezada por Patricio Ferrari y Cosme Irribarren expusiera distintos intercambios comprometedores en la audiencia anterior, los profesionales de la salud pidieron hablar para explicar el contexto de esos mensajes.

En la audiencia de la semana pasada reprodujeron audios entre Díaz y la psiquiatra Agustina Cosachov, enviados poco después de la muerte del exfutbolista. En uno de esos mensajes, el psicólogo intentaba relativizar posibles responsabilidades médicas y sostuvo: “Diego Maradona se murió por una cuestión cardíaca de hace 20 años”.

En la misma conversación, Díaz hacía referencia al tratamiento que había recibido Maradona durante sus últimos días, dando la impresión de que buscaba desligar la muerte del exjugador de la intervención neurológica y la internación domiciliaria. “No es que se murió por algo de la cabeza y fue imprudente externarlo”, se escucha en el audio.

Luego agregó: “Lo del corazón no tenía nada que ver con lo de la cabeza, nos lo dijo Luque. No le diste algún medicamento que lo pudo haber matado. Estamos limpios”.

Según se reprodujo durante la audiencia, Cosachov respondía en otro mensaje que la muerte había sido consecuencia de una patología previa. “El tipo tuvo un paro. Tenía una miocardiopatía desde hace años. Fue impredecible”, expresó la psiquiatra.

También se conocieron chats entre Luque y el cardiólogo Oscar Franco, quien en testimonio durante su audiencia declaratoria aseguró que era el propio Luque quien tomaba las decisiones en torno a la salud del exfutbolista. En ese marco, advirtió que él había recomendado realizar prácticas cardiológicas más profundas debido al cuadro de hipertensión y riesgo que presentaba Maradona. “No se hicieron por decisión del médico a cargo”, declaró Franco ante el tribunal, en referencia a Leopoldo Luque.

La jornada de este jueves también cuenta con la declaración del médico Mario Schiter, quien había sido citado anteriormente pero no llegó a prestar testimonio. Schiter ya había cuestionado en el juicio anulado la modalidad de internación domiciliaria en la que murió Maradona, uno de los puntos centrales que investiga el proceso judicial.

"El asesino de Maradona": el fuerte pasacalle a metros de la casa del médico Leopoldo Luque

El rechazo social contra Leopoldo Luque, el médico apuntado como uno de los responsables de la muerte de Diego Maradona se hizo notar en un pasacalle: "En este barrio vive el asesino de Maradona".

El mensaje sobre el médico de cabecera del ídolo de fútbol, imputado por homicidio con dolo eventual, apareció colgado este viernes, de vereda a vereda, a metros de la casa de quien se considera "amigo" del Diez.

Leopoldo Luque
El médico de cabecera y amigo de Maradona podría tener una pena de 25 años.

El médico de cabecera y amigo de Maradona podría tener una pena de 25 años.

No es la primera vez que el neurocirujano recibe este tipo de manifestaciones en su contra, y que va en la misma dirección que indica la querella de Dalma y Ginaninna Maradona, sobre la "omisión de auxilio y una atención médica adecuada" del exfutbolista en la casa de Tigre, donde pasó sus últimos días.

Luque, uno de los siete acusados en el juicio por la muerte de Maradona, pidió hablar en el proceso legal y se declaró "inocente", y aseguró que lamenta la muerte del exfutbolista.

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