La erupción que atravesó el volcán Kilauea de la Isla Grande de Hawái en el Océano Pacífico Norte, hace seis años, generó la formación de un imponente lago en su cima. Así lo confirman unas imágenes capturadas por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) en el 2020 con sus satélites.
Las imágenes muestran el Halema'uma'u antes de que el lago de lava se drenara, después del colapso parcial del piso de la caldera y después de que el agua se acumulara en el cráter.Las fotografías muestran el Halema'uma'u antes de que el lago de lava se drenara (izquierda), después del derrumbe parcial del piso de la caldera posteriormente a que el agua se acumulara en el cráter.
Al parecer, este nuevo embalse, que posee las dimensiones de cinco canchas de fútbol juntas y una profundidad de unos 30 metros, se habría gestado por el desplome de la caldera del volcán, donde luego se fue acopiando el agua.
Cómo es el lago que capturó la NASA y que fue formado dentro de un volcán
El Kilauea se eleva a 1.280 metros sobre la isla y representa alrededor del 14 % de su área total. Es uno de los volcanes más activos de todo el mundo: estuvo en erupción de manera continua desde 1983. Dentro de él se ubica el cráter Halema'uma'u.
El lago de agua empezó a formarse en la parte más baja del Halema'uma'u en julio de 2019 y desde entonces fue creciendo de manera constante, según la agencia espacial. El agua es de tono marrón oxidado debido a reacciones químicas.
Don Swanson, un vulcanólogo del Observatorio del Volcán Hawaiano explicó: "Sabemos que el piso del cráter cayó un poco más de 70 metros debajo de la capa freática en 2018. Cada vez que perforas un agujero por debajo del nivel de la capa freática, el agua de manera eventual entrará y llenará ese agujero", finalizó.
Cuando el volcán Kilauea entró en erupción incorporó además decenas de miles de metros cúbicos de lava fundida en las aguas pobres en sustancias nutritivas de la Isla Grande de Hawaii, lo que estimuló el crecimiento de fitoplancton con el resultado de una amplia columna de microbios capturados por satélite. En este sentido, un informe publicado en la revista Science publicó que el penacho verde en el océano alrededor del volcán contenía el cóctel ideal para la aparición de las plantas: una mezcla copiosa de niveles más altos de nitrato, ácido silícico, hierro y fosfato.