Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Chicago dirigido por Rafael Luque descubrió un singular grupo de planetas que orbita de manera sincronizada y a un ritmo danzante una estrella brillante.
Según los investigadores, se trata de un descubrimiento sin antecedentes, clave para el avance en la comprensión de los procesos de formación planetaria.
Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Chicago dirigido por Rafael Luque descubrió un singular grupo de planetas que orbita de manera sincronizada y a un ritmo danzante una estrella brillante.
El informe titulado "Un sextillizo resonante de subneptunos en tránsito por la brillante estrella HD 110067" y publicado en la revista Nature, da a cuenta de la existencia de un patrón geométrico que emula una danza simultanea de una red planetaria.
Luque es un científico conocido en el campo de la química sostenible y la biorefinería. Es catedrático de Química Orgánica en la Universidad de Córdoba, España e investigador visitante en diversas instituciones académicas de renombre internacional, incluida la Universidad de Cambridge en el Reino Unido y la Universidad de Delaware y Chicago en los Estados Unidos.
Según el comunicado oficial de la agencia norteamericana, "seis planetas orbitan su estrella central en un ritmo rítmico, un caso raro de un paso gravitacional 'sincronizado' que podría brindar una visión profunda de la formación y evolución de los planetas".
En específico, los estudiosos del cosmos hallaron "una estrella más pequeña y más fría que nuestro Sol" que contiene una familia de planetas que llamaron la atención por su singularidad. Se trata de seis "subneptunos" que se mueven a un ritmo cíclico y rítmico. Si bien los sistemas multiplanetarios son comunes en la galaxia, explican, "se observan con mucha menos frecuencia aquellos que se encuentran en una formación gravitacional estrecha conocida como 'resonancia'".
Además, la configuración particular de este sistema, con varios planetas en órbitas espaciadas, generó un gran interés entre los expertos para entender mejor su dinámica y su potencial para albergar vida.
Según el cuerpo de estudiosos, "este vals orbital se repite con tanta precisión que se le puede poner música fácilmente". El equipo científico evalúa que el descubrimiento de este sistema es "una especie de historia de detectives". Uno de los protagonistas principales en el proceso fue TESS, el satélite de estudio de exoplanetas en tránsito de la NASA, que va en búsqueda de los pequeños eclipses que realizan los planetas cuando cruzan las caras de sus estrellas.
En cuanto a la lógica del funcionamiento de este sistema, en este caso, de acuerdo al estudio publicado, "el planeta más cercano a la estrella HD110067 realiza tres órbitas por cada dos del siguiente planeta". A su vez, este patrón se repite entre los cuatro planetas más cercanos, lo que se conoce como "resonancia 3/2". Por último, las siguientes esferas planetarias más alejadas recorren cuatro órbitas por cada tres del planeta siguiente, suceso calificado como "resonancia 4/3".
TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) fue lanzado en abril de 2018 y fue fundamental en la búsqueda de exoplanetas, especialmente aquellos que orbitan estrellas brillantes y próximas, lo que simplifica el estudio adicional de su composición y atmósfera.