Los cuatro astronautas de la misión Artemis II continúan contando detalles sobre la experiencia única de viajar a la Luna y observar su cara oscura. Sin embargo, en las últimas horas confesaron que vivieron una situación aterradora dentro de la cápsula Orión que podría haberles costado la vida.
Durante el programa de CBS Mornings, los astronautas Victor Glover, Jeremy Hansen, Reid Wiseman y Christina Koch fueron entrevistados por niños y niñas dentro de un estudio. Una de ellas les hizo una pregunta que dejó a todos los que estaban en la sala sorprendido: ¿Cuál fue la decisión más difícil que tuviste que tomar en el espacio durante una misión?.
Al intercambiar unas miradas, el capitán Reid Wiseman tomó la posta y decidió responder con una situación que alarmó a toda la tripulación mientras dormían dentro de la nave espacial, explicó que al ser la primera misión que transportaba a cuatro personas dentro de una nave diferente a las conocidas hasta el momento debían realizar una serie de comprobaciones de todos los sistemas.
Embed - Artemis commander Reid Wiseman describes "dramatic and important warning" while on mission
Una de las pruebas críticas involucraba el sistema de precaución y advertencia. Reid contó que en medio de la noche, mientras los cuatro dormíamos flotando en nuestros sacos de dormir, se activó una alarma sumamente dramática. Se trataba de una advertencia de "Runbox", un indicador de máxima prioridad que sugería una fuga grave de combustible en la nave.
"Miré la pantalla y confirmé que era una alerta de emergencia. Jeremy, que dormía cerca de los controles, se despertó de inmediato y señaló que debíamos ejecutar una serie de procedimientos de emergencia. Basado en el manual, era configurar el sistema de propulsión para cerrar las líneas de combustible y conservar lo que nos quedaba", afirmó.
Artemis 2 crew 7-4-26
Los astronautas convivieron dentro de la cápsula Orión durante 10 días.
Captura NASA
En esa línea añadió que algo no andaba bien "mientras observábamos los datos, notamos algo inusual: la advertencia no era constante, sino que intermitía. Normalmente, una fuga real mantendría la alarma encendida de forma fija". Esto llamó tanto la atención de los cuatro tripulantes que decidieron esperar y no ejecutar los procedimientos de apagado.
"Analizamos la situación rápidamente y decidimos esperar y no ejecutar estos procedimientos, porque si lo hacíamos, se apagaría todo nuestro sistema de combustible", sentenció el astronauta, de haber ejecutado la orden, la historia sería otra para los astronautas, o por lo menos, se hubieran enfrentado a un nuevo desafío sin saber las consecuencias.