Hacía ejercicio todo el tiempo, tenía acidez y el médico reveló un diagnóstico inesperado: qué tenía

El resultado inesperado abrió el debate sobre la importancia de no naturalizar señales persistentes del cuerpo y de realizar controles oportunos.

  • Neil Morris tiene 44 años y practicó ejercicio durante gran parte de su vida.

  • Tras recorrer 100 km en bicicleta, sintió dolor en cuello y pecho. Inicialmente creyó que era una indigestión.

  • El malestar se volvió cada vez más intenso. Fue entonces cuando acudió al médico y una tomografía reveló una masa en el pecho y un coágulo sanguíneo.

  • En noviembre de 2023 fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda. Recibió más de 100 rondas de quimioterapia y radioterapia. También atravesó biopsias, transfusiones y tratamiento con plaquetas.

Lo que parecía una rutina saludable terminó encendiendo una señal de alerta. Una persona que hacía ejercicio de manera constante comenzó a sufrir episodios frecuentes de acidez, un síntoma que en principio atribuyó al esfuerzo físico o a la alimentación. Sin embargo, la persistencia del malestar la llevó a consultar con un especialista y el diagnóstico sorprendió a todos.

El caso pone el foco en cómo ciertos síntomas digestivos pueden esconder afecciones más complejas, incluso en personas jóvenes o con hábitos considerados saludables. La acidez recurrente, lejos de ser solo una molestia pasajera, puede convertirse en un indicador de que algo no está funcionando correctamente en el organismo.

Qué tenía el hombre que fue al médico por una acidez y recibió un diagnóstico inesperado

La leucemia mieloide aguda es un tipo de cáncer de rápida progresión

Neil Morris, de 44 años, dedicó buena parte de su vida al deporte y mantenía una rutina física exigente. Tras completar un recorrido de 100 kilómetros en bicicleta, comenzó a sentir una fuerte presión en el cuello y el pecho. En un primer momento creyó que se trataba de una simple indigestión y no le dio mayor importancia. Sin embargo, con el paso de los días el dolor se intensificó hasta volverse difícil de soportar.

Ante la persistencia de los síntomas, acudió a su médico de cabecera, quien le indicó una tomografía computarizada. El estudio detectó una gran masa en el tórax y la presencia de un coágulo sanguíneo, hallazgos que encendieron las alarmas. Morris, residente en Abingdon, en Oxfordshire, quedó impactado por los resultados, aunque el diagnóstico definitivo fue aún más duro: en noviembre de 2023 le confirmaron que padecía leucemia linfoblástica aguda (LLA).

A partir de entonces, enfrentó un tratamiento intenso que incluyó más de 100 sesiones de quimioterapia, ocho horas de radioterapia, múltiples biopsias de médula ósea, transfusiones y administración de plaquetas. Debido a la gravedad del cuadro, necesitaba un trasplante de células madre, que finalmente consiguió gracias a la organización benéfica Anthony Nolan, dedicada a gestionar donaciones en el Reino Unido. La compatibilidad con un donante le permitió acceder a una nueva oportunidad de vida, un gesto que su familia agradece profundamente.