El hombre que asesinó a su hijo para vengarse de su expareja, se quitó la vida en la cárcel
El detenido se quitó la vida en su celda de la Unidad Penitenciaria número 34 de Melchor Romero, donde cumplía la prisión preventiva por el homicidio triplemente agravado. Se encontraba a la espera del juicio.
Ruffo se habría colgado con una sábana atada a una ventana de la celda.
Alejandro Ruffo, el hombre de 52 años, que había matado a su hijo de 8 para “dejarle un mensaje a la mamá” del menor, fue hallado sin vida en la celda de la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero, donde cumplía la prisión preventiva por el delito de “homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y por haber actuado con el fin de causar sufrimiento a la madre del niño”. Se encontraba a la espera del juicio.
El detenido habría decidido quitarse la vida utilizando una sábana, la cual ató por un extremo a la reja de la ventana de su celda y por el otro alrededor de su cuello. Al ser hallado, sus compañeros de pabellón intentaron realizarle maniobras de reanimación para auxiliarlo, pero lno lograron salvarlo. Minutos más tarde, personal penitenciario constató el fallecimiento en el lugar, pese a las acciones desplegadas para preservar su vida.
La investigación quedó a cargo de la UFI N° 3 del Departamento Judicial de La Plata, que dispuso la apertura de actuaciones bajo la carátula de “suicidio”. En el lugar intervinieron peritos especializados, quienes realizaron las primeras diligencias, mientras que el cuerpo fue trasladado posteriormente a la Morgue Judicial para la correspondiente autopsia.
El imputado permanecía detenido desde el año pasado, acusado de “homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge”. Según la causa, el 5 de agosto había asfixiado a su hijo menor luego de que su esposa le manifestara su decisión de divorciarse. Ambos atravesaban un proceso de separación y asistían a terapia de pareja por separado. Aunque él había prometido dejar la vivienda en pocos días, continuaba ejerciendo violencia verbal contra su esposa. Según su expareja, “estaba celoso de la relación que tenía con mi hijo”.
Alejandro Ruffo y familia
El hecho ocurrió a comienzos de agosto en una vivienda de la calle Díaz Vélez al 100. Ante la falta de comunicación con Ruffo, su esposa llamó al 911. Al ingresar, la Policía Bonaerense halló al hombre gravemente herido en el living y al niño sin vida en la cama matrimonial. El SAME confirmó el fallecimiento del hombre.
Ruffo fue trasladado de urgencia al hospital Gandulfo con múltiples cortes en cuello, muñecas y abdomen, incluida una lesión de diez centímetros en el flanco izquierdo que comprometió el páncreas, lo que obligó a una cirugía inmediata. La Justicia continuó con la investigación a la espera de os resultados de las pericias psiquiátricas.
Ruffo trabajaba como administrativo en un colegio privado y bilingüe de Banfield Este. Con anterioridad, se había desempeñado en la Municipalidad de Lomas de Zamora y también en una reconocida empresa siderúrgica de proyección internacional, dedicada a la producción de acero y a brindar servicios de ingeniería.