Contrarreloj en extraordinarias: el plan para que Javier Milei abra sesiones con la reforma laboral aprobada

Con el reloj de las extraordinarias en cuenta regresiva, el Gobierno acelera cada instancia del trámite legislativo y ya planifica una sesión en el Senado para el 27 de febrero. La meta es clara: que el proyecto quede aprobado antes de que Javier Milei abra el período ordinario de sesiones el 1° de marzo.

El reglamento no establece plazos específicos para la remisión de proyectos entre una cámara y otra. Ese margen es el que ahora utiliza el oficialismo para anticipar convocatorias y comprimir tiempos. Más que una discusión técnica, se trata de una decisión política: acelerar el trámite para que la reforma quede cerrada dentro de las extraordinarias.

No es la primera vez que el Gobierno hace uso discrecional de esos tiempos. En otras oportunidades optó por demorar hasta diez días el giro de leyes ya sancionadas —como el financiamiento universitario, el aumento de jubilaciones o la emergencia en discapacidad y salud pediátrica (ley Garrahan)— con el objetivo de estirar su entrada en vigencia. Esta vez, la lógica es inversa: acortar al máximo cada instancia del proceso parlamentario.

Diputados aprobó el proyecto —tras la modificación que implicó la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas— y ahora el texto deberá volver al Senado para su ratificación: cualquier cambio introducido por la cámara revisora obliga a la cámara de origen a expedirse nuevamente, ya sea aceptando las modificaciones o insistiendo con su redacción original.

sesión diputados 19 febrero 2026
Si Diputados la aprueba, la reforma laboral regresará al Senado.

Si Diputados la aprueba, la reforma laboral regresará al Senado.

En ese contexto, la planificación oficial apunta al viernes 27 de febrero como fecha clave para la sanción definitiva. El Senado debe cumplir con el requisito de siete días entre dictamen y sesión, por lo que el cronograma está diseñado al detalle para que la votación se concrete sobre el cierre del período extraordinario y apenas 48 horas antes de la Asamblea Legislativa del 1° de marzo.

La coordinación política este miércoles en Diputados fue determinante para conseguir el quórum, en medio del paro general. Además de La Libertad Avanza, se sentó el PRO, la Unión Cívica Radical y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), junto a legisladores alineados con gobernadores provinciales de Tucumán, Catamarca, Salta, Misiones, San Juan y Santa Cruz. Con ese esquema de apoyos, el oficialismo buscó replicar la mayoría en la Cámara alta y sostener el cronograma previsto para el cierre de extraordinarias.

Una semana con tres sesiones y agenda cargada

La semana próxima será intensa en el Senado, que tendría al menos tres sesiones en cuatro días. El martes 24 está prevista la sesión preparatoria, que por reglamento debe realizarse en esa fecha. Allí se elegirán autoridades, se definirá la integración de las comisiones permanentes y se fijarán los días y horarios de sesión para el período ordinario que comenzará el 1° de marzo.

Dos días después, el jueves 26, el oficialismo buscará avanzar con otros expedientes de peso. En esa sesión se trataría la media sanción de la reforma penal juvenil —que obtuvo dictamen esta tarde en la Cámara alta— junto con el pliego del embajador Fernando Iglesias y la ley de Glaciares, que cuenta con dictamen desde diciembre pero no fue incluida en el temario cuando se debatió la reforma laboral a comienzos de febrero.

El viernes 27 quedaría reservado para la reforma laboral, pieza central del operativo político de cierre de extraordinarias. En esa misma sesión también se incluiría el tratamiento del acuerdo Unión Europea–Mercosur, otro expediente de alto impacto político y económico que el oficialismo busca encaminar antes del inicio del período ordinario.