El crudo relato del hombre herido por la caída de un vidrio en Palermo: "Tengo un Dios aparte"

Pablo recordó cómo fue el momento y aseguró que aún siente dolores en la cabeza y en un brazo. Recibió más de 30 puntos en la cabeza y se le cortaron 13 tendones: “Estoy mejorando de a poco. No la saqué tan barata”.

Pablo, el hombre que se le cayó un vidrio cuando tomaba un café en la vereda de un local en Palermo habló por primera vez tras el hecho y por el que se salvó de milagro. “Tengo un Dios aparte que me permitió seguir viviendo”, reconoció.

El hecho se produjo en la calle Ciudad de la Paz al 300, donde las imágenes de una cámara de seguridad muestran el momento en el que una placa cayó sobre el cliente, que se encontraba sentado a metros de un vehículo estacionado.

Pablo fue rápidamente asistido por Lautaro, un empleado de la cafetería y panadería Candela, lugar donde sucedió el hecho, pero minutos más tarde fue atendido por el SAME, y fue trasladado al Hospital Pirovano. “Me atendieron muy bien ahí al igual que en el Zavala, donde me trasladaron”, reconoció la víctima en diálogo con Mañanas Argentinas por C5N.

“Creo que tengo un Dios aparte que me permitió seguir viviendo y disfrutar de mi familia que es lo que más quiero”, se sinceró sobre lo ocurrido, quien fue operado, recibió más de 30 puntos en la cabeza y 13 tendones cortados en el brazo izquierdo.

Por otra parte, remarcó que por el momento ninguna persona del edificio que se desprendió el vidrio se comunicó él y advirtió: “Todavía no sé si voy a iniciar acciones legales ya que ahora está la feria y si se hace será recién en febrero”.

“Ahora tengo que empezar con un tratamiento y estoy en licencia. Estoy mejorando de a poco, porque los dolores de cabeza siguen estando, el brazo me duele, cuando muevo un dedo me duele. No la saqué tan barata, como dijeron por ahí que eran rasguños”, concluyó.

Cómo quedó el bar luego de la caída de un vidrio sobre la cabeza de un hombre

Tras la viralización del caso, se dieron a conocer unas imágenes en las que se observa que una mesa negra sufrió un impacto que la abolló en la punta, mientras que el vidrio laminado, de 1x1, quedó esparcido por la vereda, completamente destruido.

Debido al temor por nuevas caídas, el local modificará la disposición de sus mesas para proteger a clientes y transeúntes. "La cafetería tomó la precaución de que ahora las mesas están pegadas con un techo de un balcón que lo ponían cuando llovía nada más. Ahora hay que mantenerlo así por las dudas", explicó el vecino en diálogo con periodista Alejandro Moreyra en el móvil de C5N.

"Siete pisos de balcones con cristales, según nos comentaron, se hizo una revisión de los cristales, se vio que hay una falta de mantenimiento, algunos flojos", añadió el periodista por su parte.

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