AMMAR, en el Congreso: "Trabajes en la calle o en OnlyFans, tenés que tener derechos"

El sindicato de trabajadoras sexuales, liderado por Georgina Orellano, presentó un duro informe en la Cámara de Diputados para visibilizar la precarización de la mujeres que ejercen el Trabajo Sexual Virtual. El documento termina con la fantasía de hacerse "millonaria" que replican los medios y expone el desgaste mental, la inseguridad y la autoexplotación que implica la "independencia" virtual.

El primer informe sobre Trabajo Sexual y Plataformas Digitales elaborado a pedido de AMMAR, la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina, sindicato adherido a la CTA, y realizado en forma colaborativa con investigadoras de la UBA y el CONICET, revela la realidad de un sector que creció exponencialmente en pandemia y con el auge de la tecnología, desmiente los discursos masivos y expone la desprotección legal que sufren quienes generan contenido debido al no reconocimiento de su actividad cono un trabajo genuino.

El documento se presentó en la Cámara de Diputados con un panel del que participó la secretaria de la organización sindical, Georgina Orellano, quien habló con C5N sobre esta problemática de derechos laborales, género y transformaciones tecnológicas que implica el Trabajo Sexual Virtual (TSV). Además, reafirmó el valor político de la organización por encima de los soportes técnicos.

"Para nosotras, como sindicato, trabajes en la calle, en un departamento, en un bar, hagas un cameo (modelos web) o trabajes virtualmente en OnlyFans, Cafecito o cobres por PayPal, tenés que tener derechos laborales. Esa ecuación tiene que ser un paraguas legal que proteja los derechos de todas las personas que ejercen el trabajo sexual, independientemente de su identidad de género, su nacionalidad y el espacio donde lo ejerzan", afirmó.

"Cuando hablamos de trabajo sexual, tenemos que situarnos. Es como el feminismo: tiene que estar situado en el territorio, con conciencia de clase y desde la escucha. No son las mismas las características y el diagnóstico de las compañeras que ejercen en el espacio público que el de quienes ejercen el trabajo sexual virtual", contextualizó Orellano.

Las militantes de AMMAR en el salón Auditorio de la Cámara baja

La dirigenta marcó una gran diferencia sociodemográfica que surgió del cruce de datos de la investigación y que sorprendió a la propia organización: "En el espacio público, en la calle, el 86% de quienes ejercen el trabajo sexual son madres. En la virtualidad se da al revés: el 76% (casi el 80%) no tiene hijos".

Para Orellano, este cambio cultural y generacional es el reflejo de las conquistas sociales: "Ahí llegó la Educación Sexual Integral y el feminismo; hay un deseo de poder decidir sobre el propio cuerpo y un renunciamiento a la culpa y a la defensa permanente de la familia que a nosotras nos tocó sufrir a través de situaciones de mucha violencia y exclusión".

La entrevistada aclaró a C5N que la ausencia de hijos no exime a las trabajadoras de las tareas de cuidados: "No ser madre no significa que no tengas a cargo a tu entorno familiar; con los ingresos que reciben, ayudan y sostienen económicamente a sus familias".

La diputada Gabriela Estévez y la secretaria de AMMAR, Georgina Orellano, en el Congreso (1)

La presentación del informe contó con el compromiso legislativo de la diputada Gabriela Estévez, presidenta de la Comisión de Mujeres, Diversidad e Igualdad de Género, quien recibió una intimación de una organización abolicionista para que dé de baja la actividad bajo la amenaza de que, si no lo hacía, le iban a iniciar acciones legales.

La legisladora de Unión por la Patria aseguró a C5N que "hay que escuchar sin prejuicios, sin miradas moralistas; entender que hay muchas personas que llevan adelante este tipo de trabajo y que necesitan derechos para estar en condiciones que garanticen su seguridad, su salud, y que garanticen que puedan tener lo mismo que otras personas en términos de ciudadanía".

Primer informe sobre Trabajo Sexual Virtual

El respaldo académico y la alerta de la ciencia nacional

Las investigadoras de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET, la Dra. Débora Daich (IIEGE/CONICET) y la Dra. Estefanía Martynowskyj (ICA/CONICET), expusieron los datos técnicos de la investigación y aprovecharon el encuentro para visibilizar la emergencia de la investigación pública en el país. "No debemos dejar de anunciar en este honorable auditorio que el sistema científico nacional que tanto nos enorgullece y que goza de un gran prestigio internacional se encuentra en una situación de emergencia", remarcaron ante un aplauso cerrado.

Las investigadores subrayaron la "romantización mediática" que presenta al sector del Trabajo Sexual Virtual como un negocio muy rentable, lejos de la realidad. Explicaron que AMMAR impulsó el informe para demostrar con datos reales que esa mirada idealizada oculta la verdadera situación de la mayoría de las trabajadoras precarizadas, agotadas y estigmatizadas.

Primer informe sobre TVS de AMMAR

Datos clave que revela el informe

El documento sobre el TSV revela una realidad sociodemográfica heterogénea y desarma el estereotipo de las plataformas digitales:

  • Perfil sociodemográfico: el trabajo sexual virtual está fuertemente generizado. El 82,9% se identifica como mujer, el 9,1% como no binarie y el 8% como varón trans u otras identidades. La edad promedio se ubica en los 31 años (con un rango que varía de los 18 a los 50 años). Tal como se destacó en el panel, el 76% no tiene hijos ni hijas, pero una gran mayoría aporta activamente al sostenimiento de sus hogares de origen.

  • Educación y pluriempleo: el sector posee un nivel educativo medio-alto. La mayoría cuenta con estudios terciarios o universitarios y el 43% estudia en la actualidad. Además, el 53,6% recurre hoy al pluriempleo para complementar ingresos en un contexto de crisis de la economía tradicional.

  • Ecosistema de plataformas: se relevó un mapa de 60 entornos digitales. Las plataformas pay-to-view más utilizadas son OnlyFans (64,3%) y Fansly, articuladas frecuentemente con aplicaciones de mensajería como Telegram (56,7%) e Instagram para la promoción y comercialización de contenidos.

  • Ganancias abusivas y precarización: las plataformas operan como intermediarias corporativas libres de obligaciones patronales. Retienen comisiones directas (OnlyFans se queda con el 20% de las ganancias de manera fija), mientras que el informe revela que una gran cantidad de creadoras, aún invirtiendo extensas jornadas de labor, ganan menos de u$s500 mensuales.

  • Violencia digital: las trabajadoras enfrentan una alta exposición a hackeos, ciberacoso, extorsión, filtración y difusión de imágenes sin consentimiento, insultos misóginos y bajas de cuentas unilaterales y arbitrarias que destruyen años de esfuerzo publicitario.

Informe Final Trabajo Sexual y Plataformas Virtuales

La jornada histórica de "las putas en el Congreso", tal como la definió Gerogina Orellano, terminó con un reclamo firme de las militantes de AMMAR: romper el aislamiento de estas trabajadoras, excluidas de derechos laborales básicos igual que quienes trabajan para plataformas digitales como Uber, Rappi y PedidosYa, aunque en estos casos son llamados "prestadores independientes".

El objetivo de consolidar la organización sindical para tener herramientas de negociación, y así poder enfrentar a las corporaciones digitales y avanzar en el reconocimiento de sus derechos laborales bajo un marco legal común, ya dio un primer gran paso con la presentación de este informe sobre TSV.