El mundo del espectáculo nacional respira aliviado tras confirmarse que Chiche Gelblung fue dado de alta este viernes 26 de junio. El histórico periodista y conductor televisivo abandonó las instalaciones del Sanatorio Mater Dei, el centro de salud donde había permanecido bajo observación médica durante los últimos días a raíz de haber sufrido una nueva complicación en su estado general.
La feliz noticia sobre la evolución del querido comunicador fue ratificada de manera pública por su colega Guido Záffora a través de sus plataformas digitales. En un breve mensaje difundido en la red social X, el panelista llevó tranquilidad a los seguidores del emblemático presentador y aportó certezas respecto al estado de la situación tras el susto que generó su internación.
Además de confirmar la salida del sanatorio, Záffora sorprendió al revelar la inminente fecha programada para el regreso del conductor a la pantalla chica. "El domingo vuelve al aire en Crónica TV y hacemos nuestro pase en Hoy es Mejor", precisó el periodista sobre el retorno de Gelblung al frente de su habitual ciclo televisivo titulado Chiche no perdona.
Por qué habían internado a Chiche Gelblung
El histórico periodista y conductor televisivo atravesó una delicada y prolongada internación de casi 30 días que lo puso en una situación límite. Todo el cuadro clínico se desencadenó inicialmente a raíz de una severa trombosis en el tobillo, una complicación médica que se sumó a un fuerte accidente doméstico previo en el cual había sufrido una caída en su casa con un importante golpe en el ojo izquierdo.
Lo que en un principio parecía un panorama médico manejable se fue agravando de forma paulatina con el correr de las horas. La complejidad del cuadro requirió su inmediato traslado a la sala de terapia intensiva y la posterior intervención quirúrgica para la colocación de dos stents en una de sus extremidades, en un intento desesperado por restablecer el flujo sanguíneo y contener la gravedad de la situación general.
Durante el peor momento de la internación, el sanatorio se convirtió en el escenario de una dramática e intensa disputa médica en pleno quirófano respecto al destino físico del conductor. Según describió el propio afectado, mientras se encontraba sedado pero consciente, se desató una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que intentaba salvar el miembro y el cirujano traumatólogo que consideraba la amputación por encima o por debajo de la rodilla.
El proceso quirúrgico resultó exitoso gracias a la intervención del cirujano vascular, identificado como el doctor Perdo, logrando revertir el cuadro crítico y eliminar el insoportable sufrimiento que aquejaba al comunicador. Tras superar la batalla por su vida y recibir el alta médica, el emblemático presentador de 82 años reconoció con profunda emoción ante las cámaras que lo que más disfrutaba de haber dejado atrás semejante experiencia era, simplemente, "estar vivo".