La etapa decisiva de Gran Hermano Generación Dorada se vive con máxima tensión tanto dentro como fuera de la televisión. Tras la reciente eliminación de "Campanita" Pereira, el juego se redujo a solo 11 jugadores en competencia: Charlotte Caniggia, Matías Hanssen, Juan "Juanicar" Caruso, Luana Fernández, Alejandra Majluf, Mariela Prieto, Jennifer "Pincoya" Galvarini, Solange "Sol" Abraham, Tamara Paganini, Yisela "Yipio" Pintos y Yanina Zilli, quienes pelean día a día por un lugar en la gran final.
En este tramo final del reality, cada estratega despliega sus mejores herramientas dentro del encierro para sumar adeptos y sostener el respaldo de la audiencia. Sin embargo, uno de los hermanitos decidió romper todos los esquemas al coordinar una jugada inédita desde el aislamiento, apuntando sus cañones directamente contra una de las figuras más picantes e implacables que tiene el debate televisivo para frenar sus duras opiniones al aire.
La sorpresiva novedad fue confirmada de primera mano por la propia periodista durante la última emisión del ciclo. Según relató la especialista en espectáculos, un concursante le envió una carta documento a su nombre para judicializar sus comentarios sobre el certamen. La inesperada notificación legal desató un verdadero terremoto en el ambiente, demostrando que el conflicto traspasó los muros de la casa para instalarse de lleno en los tribunales.
La carta documento que recibió Laura Ubfal
Durante la transmisión de La Linterna, el ciclo que conduce en la plataforma de streaming Bondi Live, la periodista de espectáculos sorprendió al público al revelar la intimidad del conflicto legal. Sin rodeos frente a la cámara, la analista confirmó el arribo de la notificación judicial a su poder: “Llegó a mis manos 'una carta documento'. '¿De quién? No les voy a decir'”, lanzó de entrada para sembrar el misterio alrededor de la identidad del remitente.
Con el correr de los minutos, la panelista brindó detalles que acotaron el abanico de sospechosos al universo de las jugadoras del reality. “De una jugadora, resulta que es una jugadora que está encerrada en una casa. Entonces, si no se puede hablar de una jugadora que está encerrada en una casa, que firmó un contrato donde se sabe que su vida se va a exponer... la verdad que es ridículo. Pero bueno señores, es lo que hay”, objetó sobre la acción emprendida por una participante en encierro.
Para cerrar el tema, la especialista en farándula reflexionó sobre la escalada del conflicto y la mala fe dentro del juego. “La maldad, la soberbia, tirar todo por la borda, hablar pestes de la gente, a mí no me gusta. Si dicen 'pero vos lo haces', lo hago porque llega un momento en donde no aguanto, pero no es algo que yo elegiría. Me parece que un Gran Hermano no tendría por qué llegar a tanto”, concluyó, lamentando la judicialización del show televisivo.