Fue actor de Gladiador pero sus problemas con el alcohol no le permitieron terminar el rodaje: la increíble historia de Oliver Reed

El intérprete británico construyó una extensa trayectoria en el cine y trabajó en grandes películas, pero su vida estuvo marcada por los excesos y varios episodios que afectaron su carrera.

  • Oliver Reed fue uno de los actores británicos más reconocidos de su generación.
  • Trabajó en películas como Oliver!, Los tres mosqueteros y Gladiador.
  • Su carrera estuvo atravesada por episodios vinculados con el alcohol y los excesos.
  • El actor mantuvo una estrecha relación con figuras como Ken Russell y Keith Moon.

Fue actor de Gladiador pero sus problemas con el alcohol no le permitieron terminar el rodaje: el intérprete británico construyó una extensa carrera en el cine y trabajó junto a grandes directores, pero sus adicciones también marcaron su vida. la increíble historia de Oliver Reed

Oliver Reed nació el 13 de febrero de 1938 al sur de Londres, Inglaterra, en el seno de una familia vinculada al mundo del espectáculo. Era sobrino del director Carol Reed y nieto del actor y director Herbert Beerbohm Tree. Durante su infancia tuvo dificultades en el ámbito escolar.

Si bien su vida terminó de una manera trágica, detrás de aquella imagen de excesos también había una personalidad talentosa, marcada desde muy joven por las dificultades para adaptarse y por una particular sensibilidad.

Cuál es la increíble historia del actor Oliver Reed

En la década de 1950 comenzó a acercarse a la actuación y trabajó inicialmente como extra en diferentes producciones. Aunque no contaba con formación teatral formal, poco a poco logró hacerse un lugar en la industria cinematográfica británica. Su primer papel importante llegó en 1961, cuando protagonizó La maldición del hombre lobo, una película de terror dirigida por Terence Fisher y producida por Hammer Films.

Uno de los personajes más recordados de su trayectoria llegó en 1968, cuando interpretó a Bill Sikes en Oliver!, el musical dirigido por su tío Carol Reed. La producción estaba basada en la novela Oliver Twist, de Charles Dickens, y permitió que el actor demostrara una faceta diferente de su trabajo.

Por esos años también comenzó una fructífera relación profesional con el director Ken Russell. Ambos trabajaron juntos en varios proyectos, entre ellas Women in Love (1969), The Devils (1971), Tommy (1975) y Prisoner of Honor (1991). A medida que su fama crecía, también lo hacía la leyenda alrededor de su personalidad: era conocido por su fuerte carácter y su consumo de alcohol.

A pesar de todo, Reed continuó trabajando y consiguió algunos papeles destacados, entre ellos el de Athos en Los tres mosqueteros (1973), dirigida por Richard Lester. A finales de la década de 1990, Ridley Scott decidió contar con la figura actoral para su nueva cinta, Gladiador. El actor interpretó a Antonio Próximo, un antiguo gladiador convertido en propietario de una escuela de luchadores.

Durante el rodaje en Malta, el británico había prometido mantenerse alejado del alcohol. Sin embargo, durante una jornada libre decidió ir a un pub de La Valeta y murió a los 61 años mientras se encontraba en trabajando en Gladiador, que se estrenó en 2000 y terminó convirtiéndose en uno de los grandes éxitos de la carrera de Ridley Scott. La película recibió numerosos reconocimientos y consolidó a Crowe como una de las grandes figuras de Hollywood.