- Ana de Armas nació en La Habana en 1988 y comenzó su formación artística durante la adolescencia.
- A los 16 años ingresó a la Escuela Nacional de Arte de Cuba.
- Su participación en Una rosa de Francia marcó uno de sus primeros grandes pasos como actriz.
- En 2014 se instaló en Los Ángeles para intentar ingresar a la industria cinematográfica estadounidense.
- Knives Out representó un punto de inflexión y amplió su reconocimiento internacional.
Se destacó en su país, dio el salto a Hollywood y cuando se mudó a Estados Unidos cambió su carrera: es una de las actrices latinas que logró consolidarse en la meca del cine después de comenzar su carrera lejos de Norteamérica. La vida de Ana de Armas.
Nacida en La Habana en 1988, dio sus primeros pasos en la actuación en Cuba, alcanzó popularidad en España gracias a El Internado y años después tomó una decisión que cambiaría por completo su trayectoria profesional: mudarse a Los Ángeles.
El cambio implicó empezar prácticamente desde cero: la actriz tuvo que enfrentarse a un nuevo mercado, aprender inglés y conseguir oportunidades en una industria en la que todavía no era conocida. Sin embargo, con el paso de los años logró convertirse en una de las figuras más reconocidas del cine internacional.
Así relanzó su carrera Ana de Armas
Ana de Armas comenzó a estudiar actuación a los 16 años en la Escuela Nacional de Arte de Cuba. Poco después consiguió uno de sus primeros papeles importantes en Una rosa de Francia, una producción rodada entre Cuba y España que también marcó el comienzo de una nueva etapa en su vida.
A los 18 años se mudó a Madrid para continuar con su carrera artística. Allí consiguió el papel que le daría popularidad entre el público español: Carolina Leal en la serie El Internado. La ficción le permitió ganar reconocimiento. En 2014, la artista hispanocubana tomó una de las decisiones más importantes de su carrera y se instaló en Los Ángeles.
El comienzo no fue sencillo. Además de enfrentarse a una industria completamente nueva, tuvo que aprender inglés y demostrar que podía interpretar personajes alejados de los papeles que había realizado hasta ese momento.
Su primera participación importante en Hollywood llegó con Knock Knock, thriller dirigido por Eli Roth en el que compartió elenco con Keanu Reeves. Sin embargo, fue Knives Out la producción que marcó un verdadero punto de inflexión. Su personaje le permitió posicionarse como una de las actrices latinas con mayor proyección en Hollywood.
El trabajo que terminó de transformar su carrera fue el de Marilyn Monroe en Blonde, dirigida por Andrew Dominik. La película generó opiniones divididas, pero la interpretación de Ana de Armas obtuvo un amplio reconocimiento. Su trabajo le valió una nominación al Oscar 2023 como Mejor Actriz Protagonista, un reconocimiento que confirmó su llegada a la primera línea de Hollywood.