- Zac Efron aumentó 4,5 kilos de músculo para protagonizar Baywatch.
- El actor llegó a reducir su grasa corporal hasta el 5%, un nivel difícil de sostener.
- Durante tres meses siguió una rutina de entrenamiento intensa y una dieta estricta.
- Con el paso del tiempo reconoció que el proceso afectó su salud mental y que no volvería a hacerlo.
La imagen de Zac Efron en Baywatch quedó grabada en la memoria de millones de espectadores. Con un físico marcado y unos músculos muy desarrollados, el actor estadounidense se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la película, aunque años más tarde reveló que detrás de esa transformación hubo un esfuerzo que terminó afectando su bienestar.
Para interpretar su papel en la adaptación cinematográfica de la famosa serie, Zac Efron se sometió a un plan de preparación que duró tres meses y que estuvo diseñado para llevar su cuerpo al máximo nivel de definición. El resultado fue un aumento de 4,5 kilos de masa muscular y una reducción de la grasa corporal hasta el 5%, una cifra que suele considerarse muy difícil de mantener durante mucho tiempo.
Aunque en aquel momento muchos admiraron el cambio físico, el actor reconoció después que la experiencia estuvo lejos de ser ideal. “No estaba feliz viviendo de la manera en que lo hacía”, aseguró al recordar aquella etapa de su carrera.
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El entrenamiento estuvo a cargo de Patrick Murphy, su preparador físico, quien desarrolló una rutina basada en ejercicios de fuerza y sesiones de alta intensidad. Durante seis días por semana, Efron realizaba dominadas, remos, presses, sentadillas y superseries, una técnica que combina distintos ejercicios sin pausas de descanso.
El trabajo apuntaba a fortalecer prácticamente todo el cuerpo, con especial énfasis en la espalda, el pecho, los hombros, los brazos y las piernas. La exigencia física fue una de las claves para alcanzar la imagen que mostró en la pantalla grande.
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La alimentación también formó parte fundamental del proceso: el actor siguió una dieta basada en proteínas magras como pollo, pavo y pescado, además de verduras, cereales integrales y grasas saludables. Todo estaba planificado para acompañar el crecimiento muscular y la reducción de grasa corporal.
Con el paso de los años reveló que el proceso incluyó elementos que terminaron impactando en su salud emocional. “Todo eso requirió química y me causó una fuerte depresión”, sostuvo el actor, quien hoy considera que aquella versión de su cuerpo no representaba un estado saludable ni una forma de vida que quisiera volver a experimentar.