Un nuevo revuelo sacude los pasillos de Gran Hermano Generación Dorada: la producción interrumpió la emisión en vivo en las últimas horas mientras que un participante estaba realizando una denuncia. La audiencia entendió que esta decisión fue para que no se supiera lo que iba a decir y creció el descontento.
Emanuel Di Gioia destapó la polémica y expuso una situación que se venía gestando entre varios de los participantes. Al término del almuerzo, él, Leandro Nigro y Zunino permanecían sentados alrededor de la mesa cuando este último expresó: “Yo no tengo energía”. Desde el sector de la cocina Luana Fernández, quien se encontraba limpiando los platos, quiso saber: “¿No tienen energía?”. Intentando sumarse a una charla que venía con un tono bastante apagado hasta la siguiente respuesta.
“Si, ¿no? Entonces le voy a tocar el pi…más seguido”, soltó mientras se reía justo antes de que la señal se interrumpiera de forma abrupta. De inmediato, el canal optó por emitir la cortina musical del reality junto con la habitual placa que repasa los nombres de los participantes que se encuentran en placa, una decisión corporativa que no hizo más que alimentar las feroces críticas de los televidentes que seguían el minuto a minuto de la transmisión las 24 horas.
A pesar del revuelo que se generó de inmediato en las plataformas digitales, los espectadores que seguían la transmisión en vivo todavía no sabían lo que había sucedido en realidad entre Luana y Brian. El repentino corte de la señal dejó a la audiencia a ciegas y envuelta en una total incertidumbre, ya que la producción no brindó ninguna explicación oficial ni repitió las imágenes.
Brian Sarmiento denunció que le tocaron los genitales
El exfutbolista Brian Sarmiento denunció públicamente a su compañera Luana Fernández por un contacto inapropiado. El tenso cruce ocurrió en los pasillos de la casa después de una de las habituales fiestas semanales, cuando la modelo le tocó las partes íntimas.
Brian Sarmiento - Luana Fernandez
Visiblemente afectado por la situación, el exfutbolista decidió encararla en un mano a mano para ponerle un freno absoluto a su actitud y expresarle de forma tajante: “Una cosa es cómo jodemos nosotros, y otra cosa es que me toques. Me sentí incómodo”. Sin embargo, el propio Sarmiento se encargó de aclarar que el episodio no pasó a mayores y que simplemente buscaba marcar un límite maduro para preservar la buena convivencia en el día a día.
Tras el fuerte reclamo cara a cara, Luana reconoció el hecho pero intentó justificarse argumentando que se trató de un chiste provocado por la euforia de la noche y que jamás tuvo una mala intención, pidiéndole disculpas inmediatas al participante.
Posteriormente, Sarmiento se dirigió al confesionario para dejar asentado lo ocurrido ante la producción y dar por cerrado el conflicto tras recibir las explicaciones pertinentes, aclarando que, si bien existe un vínculo de confianza entre ambos para bromear, la situación había cruzado un límite inaceptable en la convivencia del reality.