Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, falleció este domingo a los 95 años. Activista, defensora de los derechos humanos y luchadora incansable, murió buscando a su hijo Alejandro, detenido-desaparecido el 17 de junio de 1975.
Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, más conocida como Taty, nació el 28 de junio de 1930 en la Ciudad de Buenos Aires dentro de un ambiente conservador, ligado al mundo militar. Su padre fue oficial de Caballería y su madre pertenecía a una familia muy tradicional de Paraná.
Su único hermano varón se convirtió en coronel; sus tres hermanas se casaron con oficiales de Aeronáutica. Taty, en cambio, eligió a Jorge Almeida, el único civil de la familia, aunque tenía dos hermanos dentro de la Caballería. Tuvieron tres hijos: Jorge, Alejandro y María Fabiana.
Se había recibido como maestra, pero ejerció pocos años antes de dedicarse por completo a su familia. Rodeada de militares y dentro de una clase social bastante acomodada, Taty tenía poco conocimiento de lo que pasaba en el plano político hasta que su hijo Alejandro desapareció.
"Tenía 20 años cuando lo detienen y desaparecen la noche del 17 de junio de 1975. Estaba cursando el primer año de Medicina y trabajaba en Télam. Al día siguiente iba a tener un parcial y me avisó que no iría a trabajar. Salió de casa, dijo que enseguida volvía y nunca más lo volví a ver", contó años después.
"Lo último que me dijo fue: ‘Esperame, ya vengo’. Al día siguiente pregunto a los porteros, a los vecinos, y me entero que había habido una razzia muy grande en un bar de Santa Fe y Scalabrini Ortiz. Después de muchos, muchos años, me enteré que militaba en el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)”, relató.
Taty empezó a buscar a su hijo sola, golpeando las puertas de los cuarteles y apelando a los contactos que su familia tenía dentro del ámbito militar. "Los únicos culpables son los peronistas", le dijeron. Ella lo creyó y hasta festejó el golpe de 1976, pensando que le devolverían a Alejandro.
Poco a poco fue dándose cuenta de que eso no iba a pasar. En 1979 se acercó al grupo de Madres; vio las fotos de otros desaparecidos y supo que no estaba sola. "A vos, ¿quién te falta?", le preguntó María Adela Antokoletz. Desde ese momento se volcó a la militancia con la convicción de que la búsqueda sería colectiva.
"Yo siempre digo que estoy feliz de haber parido a mis tres hijos, pero que Alejandro me parió a mí. Parió a esta Taty que salió de la nebulosa, que ya no es más gorila, aunque tampoco soy peronista. No tengo ningún partido. Aunque sí hacemos política, porque nuestra lucha es política pero no partidista. Alejandro parió a esta Taty que hasta que me den las fuerzas, ahí seguiré", afirmó.
Cuando la Asociación de Madres se dividió a fines de los ‘80, Taty se ubicó dentro de la Línea Fundadora. En 2011 fue reconocida como Personalidad Destacada de los Derechos Humanos por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, y en 2024 asumió la presidencia de la agrupación.
"La fuerza y la alegría de las Madres está en los jóvenes que tienen memoria. A pesar de los bastones, las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie. Porque no estamos solas. Para demostrar que no nos han vencido", sostuvo.