La sociedad empieza a mostrar señales claras de hartazgo frente al plan económico de Javier Milei y su equipo. Al menos así lo señala una encuesta nacional de QSocial que reveló que uno de cada dos argentinos ya no está dispuesto a seguir esperando que las medidas del gobierno libertario mejoren su vida cotidiana.
El relevamiento, sobre 1.323 casos y con un margen de error de ±2,9%, marca que el 50% dijo “ya no puedo esperar más”. Apenas un 20% se mostró dispuesto a aguantar hasta las elecciones de 2027, y el resto reparte su paciencia entre fin de este año o mediados de 2027 y un 12% no expresó una posición.
En cuanto al humor social es mayoritariamente negativo, solo el 16% cree que el presente es “bueno”, mientras que el 48% lo califica como “malo”. Y mirando hacia adelante, el 47% espera que la economía empeore en un año. En ese sentido, la confianza en el Gobierno también viene en picada: 61% no cree que pueda resolver los principales problemas y el 64% opina que Milei gobierna “para algunos sectores”, no para la mayoría.
Sacrificio y ajuste: no se aguanta más
Otro de los puntos claves que revela la encuesta nacional es que la gente no está dispuesta a seguir ajustándose en pos de una recompensa que parece inalcanzable. El 67% rechaza que el esfuerzo actual valga la pena y la misma proporción cree que no traerá beneficios futuros.
Apenas un tercio mantiene expectativas positivas, entre el 31% y el 32% manifestó conformidad con las medidas económicas impulsadas por el oficialismo, reflejando un escenario de creciente escepticismo respecto de los resultados del plan oficial.
En cuanto a las principales preocupaciones, aparecen el trabajo y la pobreza, ambos con el 21% de las menciones. Muy cerca se ubica la corrupción (19%), seguida por la inflación (11%), la inseguridad (8%) y la Justicia (6%). El 12% restante señaló otros problemas. Este mapa de prioridades muestra que la agenda ciudadana está marcada por lo inmediato como conseguir empleo, salir de la pobreza y frenar la corrupción. La inflación, que históricamente fue el tema dominante, aparece relegada, lo que refleja un cambio en el humor social.
De acuerdo a los valores arrojados, la gente se hartó de las promesas y del ajuste sin resultados. El dato preocupa entonces al Gobierno de LLA porque refleja un desgaste político que puede complicar su estabilidad y amenaza su horizonte electoral hacia 2027.