Luego de la polémica propuesta del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, que consiste en revocar los planes sociales a las familias cuyos niños no asistan a clases, el Gobierno de la Nación salió al cruce y se mostró en contra de la decisión.
A pesar del pedido de Larreta para que la Nación se adhiriera a su disposición, Juan Zabaleta, el ministro de Desarrollo Social se expresó en redes sociales y emitió su opinión.
El titular de la cartera escribió que los dirigentes deben pensar "en la dignidad de la gente y no en los títulos de los diarios o los retuits en las redes".
Asimismo, agregó que "a los chicos que no van a la escuela en vez de estigmatizarlos tenemos que ir a buscarlos, ver por qué no asisten, qué problema pueden estar pasando en sus hogares, acompañarlos y buscar insertarlos en el sistema educativo".
"No importa quienes ni cómo sean sus padres, queremos a los niños y adolescentes en la escuela. Todos tenemos derecho a ser mejores que nuestros padres, a tener más herramientas y oportunidades, y en este caso estos chicos y chicas también", concluyó.
Otra voz que se sumó a opinar sobre la cuestión fue la vocera presidencial, Gabriela Cerruti. Ella hizo referencia al plan Ciudadanía Porteña, el que conoce muy bien porque fue quien lo instrumentó en el año 2006. En un hilo de Twitter explicó que este plan tiene corresponsabilidades, no requisitos, siendo ellos la regularidad escolar, la vacunación obligatoria y también la búsqueda de trabajo para los adultos del hogar.
En la misma línea, entonces, remarcó que "estas corresponsabilidades son un marco para ayudar a las familias a salir de la situación de vulnerabilidad, y no pueden ser usadas como un castigo, una doble estigmatización, una herramienta fiscal para bajar la ayuda".