En Casa Rosada amenazan con dejar a Patricia Bullrich sin la vicepresidencia si sigue con sus gestos "separatistas"

En Balcarce 50 aseguran que el presidente empieza a resentir las acciones de la senadora y ahora se busca empoderar la figura de Nadia Márquez, quien empezó a sonar como posible compañera de fórmula del libertario para las presidenciales de 2027.

Algo cambió en el gobierno en las últimas horas. Los movimientos separatistas de Patricia Bullrich, que por meses contaron con el aval tácito de Javier Milei para perpetuarse, dejaron de caer simpáticos dentro de la Casa Rosada. La decisión de la senadora nacional de habilitar sin cambios el tratamiento del proyecto de Discapacidad incrementaron el agotamiento de la mesa chica presidencial, que empiezan a dejar trascender la posibilidad de que el propio líder libertario termine desistiendo de su deseo de llevarla como compañera de fórmula el próximo año.

El miércoles por la tarde, luego de haber sido aprobado por unanimidad en Diputados tras semanas de tensiones, el Senado convocó a la comisión de Presupuesto y Hacienda y de Población y Desarrollo Humano y logró obtener dictamen favorable para el tratamiento del proyecto para el próximo 19 de noviembre. Si bien el texto había llegado con el visto bueno de la cámara baja, lo cierto es que el mismo contaba con reticencias por parte del equipo económico.

A inicios de octubre, tanto el ministro Luis Caputo como el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, le habrían hecho saber a Martín Menem que el proyecto tal como estaba redactado no podía salir dado que rompía los esquemas del aclamado equilibrio fiscal. Por entonces, el presidente de la Cámara de Diputados lidiaba con las presiones de los aliados y la tensión de la oposición para avanzar con el tratamiento de la Ley de Tierras que la Corte Suprema de Justicia había dejado sin efecto a través de un fallo que diez días después fue rectificado por el mismo tribunal.

En ese momento, para evitar que el pleno avance con el tratamiento del DNU 70/2023, la base legal de la gestión libertaria, el riojano negoció con los bloques dialoguistas la aprobación de una nueva Ley de Discapacidad para evitar la renovación de la emergencia. Sin el aval del Ministerio de Economía, en Casa Rosada pretendían que una vez ingresado al Senado se introdujeran cambios en la ley para garantizar que la misma se alinee con el modelo económico. Pero Bullrich desoyó las exigencias y habilitó que el tratamiento se realice con el mismo texto que llegó de Diputados. En el oficialismo estallaron.

La agenda propia de Patricia Bullrich

Desde el despacho de la senadora justifican su decisión advirtiendo que “es imposible que se hagan modificaciones en un proyecto que ya fue votado por unanimidad por otra cámara.” Además, aseguran que de haberlo hecho tanto el radicalismo como el PRO hubiesen retirado su apoyo para el dictamen, una instancia que el gobierno no puede permitirse dada la seguidilla de errores no forzados que tuvieron este año en materia parlamentaria y que pusieron en riesgo la estabilidad de la propia gestión. “No se pueden pedir imposibles. Si querían cambios, los tendrían que haber discutido en Diputados no una vez que ya tuviese media sanción”, dijeron tajantes en el seno del bullrichismo.

En Casa Rosada, por su parte, creen que esta vez la jefa de bloque de La Libertad Avanza “hizo una de más” y está jugando al fleje de la paciencia oficialista. “Patricia está desorientada. Una cosa es mostrar rebeldía para contener a tus votantes y núcleo duro en un momento donde pueden soltarle la mano a Javier, pero otra muy distinta es atacar a tu gobierno”, dijo en diálogo con C5N una fuente de diálogo directo con Milei.

Tal como viene contando este medio, dentro de la mesa chica libertaria entendían que la dirigente apostó por la estrategia de desmarcarse de las formas y políticas del presidente para contener al sector del electorado republicano que apoyó al economista por la alianza que cerraron en 2023. Sin embargo, luego de que la senadora blanqueara públicamente su deseo de volver a competir por la presidencia las tensiones dejaron de ser una mera incomodidad y empiezan a subir el tono en el plano de la disputa.

En la última reunión de gabinete, el propio Javier Milei les pidió a sus funcionarios que eviten las confrontaciones públicas y los ruidos innecesarios. Todos garantizaron que así sería, salvo Bullrich, que no participó del cónclave que tuvo lugar apenas dos días después de que el presidente dijera que un grupo de periodistas debían ser quemados en una hoguera. Desde entonces, el abroquelamiento en favor del líder libertario se profundizó.

"El único candidato es Milei"

Días atrás, tanto Martín Menem como Luis Caputo -miembros de bandos opuestos en la gran interna libertaria- hablaron respecto de la reelección del jefe de estado y descartaron por completo la posibilidad de que exista otro candidato que no fuese el economista. En este marco, desde el entorno del libertario afirmaron que Bullrich “no puede competir por fuera del sello exitosamente” y descartaron por completo el escenario de una posible interna. “Javier no se va a bajar y cederle su lugar a ella por el bien del proyecto. El candidato es él, no está en discusión”, enfatizaron.

La respuesta del Senado no tardó en llegar. Este martes, el mismo día que Karina Milei suspendió la mesa política, la ex ministra de Seguridad reunió a quince de sus diputados en sus oficinas de Palermo. Una muestra de fuerza no maquillada. “Lo que están en la foto dejan en claro a quién responden. Si ellos quieren sacarle la presidencia del bloque, Patricia no descarta armar el suyo propio. Si lo hace, tiene legisladores que le responden y que no tengan dudas de que los va a usar", dijeron esta semana desde su círculo.

En un importante despacho razonan que la estrategia de la ex macrista se sostiene en un intento de “subir el precio de sus acciones” para luego, al momento de negociar su lugar en la boleta, el acuerdo también incluya espacio para su tropa tanto en el Congreso como en el propio gabinete. Sin embargo, asegura la misma fuente, nada saldrá de acuerdo a su plan. “Estas cosas no salen bien porque no caen bien internamente. Y encima atentan a su propia idea de suceder a Milei en 2031. Si sigue tensando, no descarto que Javier pueda no considerarla como vicepresidenta el año que viene, no le gusta que lo contradigan”, sentenció una voz inobjetable del oficialismo.

El sábado pasado el presidente encabezó la inauguración del nuevo templo evangélico del padre de la senadora, Nadia Márquez, en Neuquén. Ayer, la legisladora participó de una “jornada política” junto a Karina y Martín Menem en Diputados. La sureña, además, suena como el posible reemplazo karinista de Bullrich en la presidencia del bloque en la cámara alta. ¿Es esta la forma de Javier Milei de anunciar a su nueva compañera de fórmula? En Casa Rosada no se atreven a responder. Todavía.