"Yo tengo que ser sincera y decir 'a mí no me tomen de tonta' si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta". En medio de la sesión maratónica en el que el Senado discute la aprobación de la Ley de Inocencia Fiscal II, nuevos pliegos de jueces y el proyecto de Biocombustibles, Patricia Bullrich salió del recinto y se dispuso a hacer lo que mejor le sale: exponer su furia a través de mensajes certeros.
La presentación del Presupuesto 2027, que contó con significativos cambios en materia de Discapacidad -una discusión que dentro del Congreso las espadas legislativas del oficialismo venían teniendo desde hace semanas con los bloques aliados para evitar que la oposición lograse imponer por otro año la declaración de la emergencia en el área-, dejó a más de un integrante de la mesa política en shock. Tanto Bullrich como Martín y Eduardo “Lule” Menem, los delegados de Karina Milei en el parlamento, se enteraron junto al resto de los mortales sobre las modificaciones que Luis Caputo y Carlos Guberman introdujeron en el sector. “Nos van a matar”, admitió como primera reflexión la senadora luego de darse cuenta de los cambios.
Fiel a su estilo, la titular del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta decidió marcar a fuego su postura y manifestó su enojo por la falta de coordinación a la hora de ejecutar las estrategias con el parlamento. “Cuando uno está en una bancada y no se entera de cómo vienen exactamente las cosas, después llegás al Congreso y te dicen: ‘Nos estás engañando’. Y vos tenés que explicar que no sabías. Quedás como un tonto o como alguien que los engañó. Entonces, eso resiente un poco las relaciones”, afirmó.
En esta línea, Bullrich admitió su sorpresa frente a los cambios puesto que en la reunión de mesa política que tuvieron el martes por más de tres horas en Casa Rosada nadie había dado a conocer estas modificaciones. Según pudo reconstruir este medio, “Toto” pasó más de una hora exponiendo los detalles de la hoja de ruta presupuestaria y en ningún momento se habló sobre los recortes en el área. "Habíamos estado el día anterior en la mesa política, se habló de la macro, pero nadie dijo nada de esto. El Presupuesto sale de Economía; yo no quiero acusar a nadie, pero sale de Economía”, dijo sin escrúpulos mientras a sus espaldas se desarrollaba la sesión clave.
En el entorno de la jefa de la bancada admiten que la ex macrista sintió como una falta de respeto a su persona la decisión del gobierno de ocultarle las novedades y no incluirla formalmente en la toma de decisiones políticas de la gestión. En este punto, ella misma se encargó de apuntar contra sus compañeros de banco y afirmó: “Quiero una mesa política donde las cosas se discutan. No puede venir en el Presupuesto algo distinto a lo que estamos discutiendo.”
Las acusaciones de Bullrich tienen nombre y apellido. El órgano multisectorial encabezado por Karina Milei cuenta con la presencia semanal del jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández y la propia senadora. Ninguno, reconocen varios integrantes de la mesa, tocó el tema de Discapacidad durante las largas horas que duró la reunión. “Acá hay un error no forzado y te puede hacer perder el partido”, sentenció la ex candidata a presidenta de Juntos por el Cambio.
Dentro de algunos sectores del oficialismo, la efusiva bronca de Bullrich esconde una especulativa veta presidencial. Para un integrante de la mesa, “Patricia tironea todo lo que puede para contener a su electorado propio, mostrar que sigue teniendo poder y el año que viene sentarse con todo eso adelante de Karina y preguntarle ¿a mi qué me dan?”. En otro sector, en tanto, optan por rebajar el reclamo de la senadora y aseguran que no entienden el criterio del mismo.
“El trabajo de ellos es conseguir los votos para el presupuesto de Toto, no opinar sobre el Presupuesto de Toto. En todas las áreas hubo recortes presupuestarios y no salimos a quejarnos porque entendemos que la orden es tener equilibrio fiscal. Por supuesto que aprobar una ley que defiende esto y respalda el plan económico no está regalada. Pero el trabajo del ministro no es hacerles una ley fácil, es cumplir con lo que le pide el presidente”, dijeron tajantes desde un importante despacho de la Rosada.
Pese a las inconsistencias del caso, desde el oficialismo creen que podrán llegar a un acuerdo con los aliados y auguran poder comenzar la discusión en comisiones del Presupuesto 2027 en las primeras semanas de octubre y lograr la aprobación del proyecto los primeros días de noviembre. Además de esta ley, el enfoque del gobierno está puesto en la aprobación de la Reforma Electoral con la que pretenden suspender las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque por el momento el oficialismo sigue sin conseguir los votos.