
El presidente viajará a Chile y a su regreso grabará una cadena nacional para hablar sobre las últimas novedades del reclamo de la soberanía argentina en las islas. El Gobierno reconoce que la pasividad de la agenda en las últimas semanas tuvo un fuerte impacto en la gestión.





El vocero presidencial negó haber llamado "bananera" a la Argentina y acusó de “mala fé” a los periodistas que “malinterpretaron” su mensaje. Sus declaraciones provocaron un fuerte intercambio con los la prensa acreditada, que denunciaron las crecientes limitaciones para ejercer su trabajo en la sede del gobierno.
El hecho de la demora en el arribo por parte del plantel también complicó la chance de un evento masivo. La Casa Rosada planeaba un recibimiento con granaderos. Del aeropuerto van directo a la sede de la AFA.
