Luego haber tenido que suspender el acto el pasado miércoles por el apagón energético que afectó a varias provincias y parte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, inaugura el 151° período de sesiones ordinarias de la Legislatura.
Como cada año, contó con la presencia de intendentes bonaerenses, los jueces de la Suprema Corte, todos los miembros del gabinete provincial, funcionarios y legisladores nacionales, dirigentes sindicales y el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández.
En la apertura de su discurso, primero agradeció al presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner el “compromiso concreto” con el distrito a través de “recursos y obras”, pero también se refirió a las Elecciones de este año e hizo un pequeño guiño a una posible reelección.
El gobernador dejó en claro que el de hoy “no es un acto más”: “Hoy es mi última apertura de sesiones o, en todo caso, la última de esta primera etapa. Será el tiempo, pero sobre todo el pueblo de nuestra Provincia quien lo disponga”.
“En estos años vinimos a este recinto para cumplir, no con las formalidades, sino con un material pensado exclusivamente para dar cuenta de lo que vinimos haciendo: rendir cuenta frente a ustedes y frente al pueblo de la Provincia. No estamos pensando en las redes sociales, estamos pensando en nuestro pueblo”, destacó.
Kicillof, sobre el atentado a Cristina Kirchner: “A esa atrocidad, se suma la proscripción”
El gobernador de la provincia de Buenos Aires aseguró que la persecución contra la vicepresidenta es “un nuevo episodio en la persecución contra el peronismo” por lo que “la fuerza social y política representa, defiende y privilegios que cuestiona”.
“No puedo pasar por alto uno de los hechos más graves del presente: el intento de asesinato de la vicepresidenta”, sostuvo el gobernador bonaerense, quien lo calificó como “un hecho de gravedad inédita que fue condenado por toda la dirigencia, salvo algunas imperdonables e irresponsables excepciones”.
Al mismo tiempo, consideró que “nos tiene que doler” no solo a quienes “queremos a Cristina, sino a quienes queremos a la democracia”. Para Kicillof, la situación que sufre la expresidenta es un “nuevo episodio” de “persecución y proscripción” contra el peronismo.