La reducción acumulada del gasto público nacional alcanzó los 11,1 puntos porcentuales del PBI durante los primeros 26 meses de la presidencia de Javier Milei. El dato surge de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que remarca que la casi totalidad del recorte se orientó de forma exclusiva a sostener el equilibrio fiscal.
El estudio señala que el 91% de esta poda permitió revertir el déficit fiscal y consolidar el superávit. Mientras que a fines de 2023 el rojo financiero representaba el 4,4% del producto, el indicador acumulado a febrero de 2026 registró un saldo positivo del 0,2%, lo cual implicó una mejora de 4,6 puntos.
La magnitud del recorte del gasto primario equivale a la recaudación conjunta de tributos de peso como el impuesto al cheque y los derechos de exportación. Esta cifra también contempla el impacto del ya eliminado impuesto PAIS y el equivalente a la mitad de lo recaudado por Ingresos Brutos a nivel provincial.
Sin embargo, la baja efectiva de la presión tributaria nacional resultó escasa y alcanzó apenas los 0,54 puntos del PBI. Este dato representa solo el 9% del ajuste total, debido a que el Poder Ejecutivo priorizó la meta del orden fiscal antes que la disminución generalizada de los impuestos.
En valores absolutos, el gasto total registró una merma de $62,1 billones constantes de febrero de 2026, lo cual supone una caída real del 28%. Si se expresa el monto en moneda extranjera, la contracción acumulada fue de u$s32.800 millones corrientes en comparación con el inicio del periodo.
Al realizar la comparación de los últimos 26 meses frente al promedio mensual de 2023, el ahorro acumulado ascendió a u$s67.000 millones. Para los analistas del IARAF, estos números resumen la escala del ajuste fiscal ejecutado por la actual administración desde su asunción.