El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, definió la ofensiva bélica en Irán como una "pequeña intervención", fundamental para bloquear el programa nuclear de Teherán, que "debería terminar bastante pronto". El mandatario justificó la operación militar durante un evento político en la ciudad de Las Vegas.
El jefe de Estado vaticinó un cierre rápido del conflicto y descartó la necesidad de prorrogar el alto el fuego, con fecha de caducidad para el próximo 22 de abril. Según el líder republicano, el progreso de las reuniones bilaterales acerca la firma de un pacto definitivo.
Para respaldar la decisión del ataque inicial de febrero, Trump reiteró que, sin esa acción preventiva, los iraníes "ahora tendrían armas nucleares". Además, remarcó la voluntad actual de su contraparte para sellar un tratado en el corto plazo.
El proceso diplomático cuenta con la mediación activa de Pakistán, sede actual de los debates de paz entre ambas potencias. Frente a este contexto, el mandatario dejó la puerta abierta a un viaje oficial hacia ese territorio asiático y afirmó: "Podría ir, sí. Podría ir si el acuerdo se firma en Islamabad".
A pesar del clima optimista, la Casa Blanca mantiene la presión frente a un eventual colapso de los canales de diálogo. Sobre este punto particular, Trump lanzó una advertencia tajante para sus rivales e indicó que "si no hay acuerdo, se van a reanudar los combates".
Para finalizar, el presidente destacó el impacto asfixiante de las restricciones marítimas sobre la economía iraní. "Tenemos una muy buena relación con Irán en este momento. Es difícil de creer, pero creo que es una combinación de aproximadamente cuatro semanas de bombardeos y un bloqueo muy potente. El bloqueo es tal vez más potente que los bombardeos", sentenció.