La presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, tildó este lunes de "inaceptables" las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el papa León XIV. El mandatario norteamericano cuestionó la labor del pontífice, a quien describió como "débil frente al crimen" y "pésimo en política exterior".
Meloni fijó su postura a través de un mensaje directo tras una serie de críticas de la oposición por su cautela inicial. "Considero inaceptables las palabras del presidente Trump dirigidas al Santo Padre", sentenció la funcionaria. Agregó que el Papa lidera la Iglesia católica y que "es justo y normal que invoque la paz y condene cualquier forma de guerra".
El vicepresidente Matteo Salvini se sumó al rechazo y aseguró que la agresión al líder religioso "no es útil ni inteligente". Por su parte, el presidente Sergio Mattarella y figuras de la oposición elogiaron el mensaje de paz papal. La reacción unánime de la dirigencia local mostró una distancia marcada con el estilo de la Casa Blanca.
Esta disputa diplomática coincide con un periodo de desgaste para la administración de Meloni. A fines de marzo, el oficialismo perdió un referéndum clave sobre la reforma judicial, lo que representó su primera derrota electoral de magnitud desde 2022. Analistas locales atribuyen parte de este resultado al desplome de la popularidad de Trump en Italia.
El episodio revela una grieta en la alianza transatlántica y un cambio en la estrategia de la coalición de centroderecha italiana. La necesidad de preservar el vínculo con la Iglesia forzó a la mandataria a confrontar con su antiguo aliado político.
Qué había dicho Donald Trump sobre el papa León XIV
El presidente de Estados Unidos había acusado al pontífice de ser blando frente a Irán y cuestionó la legitimidad de su elección mediante un mensaje en la red Truth Social. El mandatario acompañó sus críticas con una imagen de sí mismo con rasgos mesiánicos, generada por inteligencia artificial. Este hecho amplificó el rechazo de la comunidad internacional y profundizó la crisis diplomática con el Vaticano.
El Sumo Pontífice rechazó las descalificaciones durante su vuelo hacia África y ratificó su postura ante la administración estadounidense. "No tengo miedo de la administración Trump ni de alzar la voz con el mensaje del Evangelio", aseguró el Papa. El conflicto escaló tras sus reiteradas advertencias contra lo que definió como un "delirio de omnipotencia" en la política internacional actual.