Estados Unidos amplió su acusación contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por el delito de tortura contra conciudadanos. Ambos permanecen detenidos desde enero luego de un operativo militar del gobierno de Donald Trump, ya que están señalados por presunto narcoterrorismo, narcotráfico y posesión de armas.
Los fiscales federales remarcaron en un documento ante un tribunal de Nueva York que Maduro autorizó "el uso de la tortura contra personas específicas". Además, señalaron que los hechos habrían ocurrido para "preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros".
El exmandatario venezolano y su esposa afrontan un proceso judicial por narcoterrorismo, narcotráfico y posesión de armas, y el juez Alvin Hellerstein resolvió que el juicio iniciará el 1° de junio de 2027. Ambos se habían declarado inocentes el 5 de enero en la primera audiencia, dos días después de su captura en Caracas en el contexto de un ataque ordenado por Trump.
Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Los procedimientos, según el calendario propuesto, se llevarían a cabo entre septiembre y marzo de 2027. "Este es un calendario realista, no creemos que vaya a retrasarse", consideró Pollack tras la audiencia de este miércoles en respuesta a las dudas del juez en torno a que las partes puedan apegarse a las fechas que propusieron para presentar pruebas, testigos y expertos.
En tanto, el depuesto presidente de Venezuela declaró ante el tribunal de Nueva York que es "inocente" de todos los cargos que le imputan y se consideró "un prisionero de guerra". "No soy culpable de nada de lo que se me acusa aquí", afirmó el líder chavista.