Tras el fracaso de la misión de rescate, el satélite Swift de la NASA caerá fuera de control hacia la Tierra en los próximos meses. El instrumento fue creado con el objetivo de estudiar las explosiones de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo, y fue lanzado al espacio en 2004.
La nave espacial LINK, creada por Katalyst Space Technologie, tenía la misión de intentar capturar al Observatorio Swift Neil Gehrels y elevarla a una órbita más alta. Sin embargo, la Administración Espacial comunicó que la misión falló y LINK no pudo cumplir su objetivo.
A raíz de esto, la NASA decidió encender los sistemas y sus telescopios para poder obtener la mayor cantidad de información posible antes que se precipite hacia la Tierra.
Imagen del satélite Swift.
NASA
"La NASA debe estar dispuesta a actuar con rapidez y asumir riesgos calculados cuando el beneficio potencial lo justifique, y eso es precisamente lo que hicimos con esta misión", afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Frente a esta situación explicó que "este no es el resultado que buscábamos, pero no cambia el motivo por el que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más investigaciones científicas, al tiempo que impulsaba las capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro. Aprenderemos todo lo posible del intento de encuentro de LINK y aplicaremos esas lecciones en las misiones posteriores".
Inminente caída del satélite espacial Swift de la NASA: cuándo y dónde caerá
Según explicaron los expertos, el satélite probablemente reingrese a la atmósfera terrestre a finales de este año. Por el momento lo mantendrán activo para aprovechar al máximo su vida útil antes de que deje de funcionar.
El satélite fue lanzado en 2004.
NASA
El satélite fue lanzado en el año 2004 para estudiar los estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo, y otros objetos y eventos cósmicos. "Tras 21 años de operaciones científicas, la órbita baja de Swift comenzó a deteriorarse rápidamente debido al aumento de la actividad solar", añadieron desde la NASA.
Se espera que satélite continúe funcionando y por el momento no se sabe en qué parte caerán los restos una vez que atraviese la atmósfera.