El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trató este sábado de minimizar el impacto que provocaron fotos publicadas por los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes que reafirman su vínculo con Jeffrey Epstein, fallecido financista denunciado por tráfico de menores.
Las fotografías, publicadas el viernes en una carpeta de Dropbox, muestran al financista y delincuente sexual junto a figuras de la política y los negocios estadounidenses. Entre ellas aparecen el expresidente Bill Clinton, el empresario Bill Gates y el propio Trump, quien ya había sido vinculado públicamente a Epstein en ocasiones anteriores.
Consultado durante una conferencia de prensa, Trump sostuvo que las imágenes “no son gran cosa” y afirmó que “todo el mundo lo conocía”. “No he visto las fotos, pero estaba siempre por Palm Beach. Hay cientos y cientos de personas que tienen fotos con él”, respondió. Tras esa declaración, el mandatario cambió de tema.
Trump reconoció en el pasado haber mantenido una relación social con Epstein durante los años 90 y comienzos de los 2000, aunque aseguró que cortó el vínculo “mucho tiempo antes” de que el financista fuera condenado por tráfico de menores. También negó de forma reiterada haber conocido o participado de los delitos sexuales que se le atribuyeron.
Desde el Comité de Supervisión indicaron que existen alrededor de 95.000 imágenes vinculadas al caso Epstein, aunque hasta el momento difundieron 19 y luego sumaron otras 65. No confirmaron si harán públicas la totalidad de las fotos ni cuándo lo harán.
La expectativa está puesta en el 20 de diciembre, cuando vence el plazo de 30 días establecido por una ley aprobada por el Senado que obliga al Ejecutivo y al Departamento de Justicia a publicar todos los archivos oficiales del caso.
Tras la difusión del material, la Casa Blanca salió a respaldar al presidente y acusó a los demócratas de manipular la información. “Publican selectivamente fotos con ediciones arbitrarias para crear una narrativa falsa”, sostuvo en un comunicado la vocera presidencial, Abigail Jackson.
La funcionaria calificó la iniciativa como “un engaño demócrata” y afirmó que la administración Trump “ha hecho más por las víctimas de Epstein que los demócratas”, al promover la desclasificación de documentos y solicitar nuevas investigaciones.