Los países de Colombia y Venezuela comunicaron su intención de solicitar la incorporación plena al Mercosur, en una decisión que podría redefinir el escenario político y económico del principal bloque regional de Sudamérica. El anuncio fue realizado por el presidente Gustavo Petro, tras una reunión ministerial celebrada en Caracas entre representantes de ambos países, que buscan profundizar la integración al bloque para lograr acuerdos energéticos, comerciales y de cooperación en materia de seguridad.
Según detalló el mandatario colombiano, la iniciativa contempla dos instancias: por un lado, Colombia presentará formalmente su solicitud para convertirse en miembro pleno del Mercosur; y, por otro, impulsará que se levante la moratoria que mantiene suspendida a Venezuela dentro del bloque. “Pediremos que se levante la moratoria para que Venezuela ingrese como miembro pleno al Mercosur, y nosotros también haremos la solicitud de entrada como miembros plenos”, expresó Petro a través de su cuenta oficial de X.
Petro también destacó que avanza la integración energética con Venezuela y expresó su expectativa de que se levanten las sanciones impuestas por Estados Unidos a través de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), lo que permitiría concretar proyectos conjuntos. Asimismo, señaló que se acordó realizar una reunión específica sobre la zona binacional entre ambos países, así como una coordinación militar integral para combatir el narcotráfico en la frontera común, una de las zonas más extensas y conflictivas de la región.
Durante el encuentro ministerial en Caracas, Colombia y Venezuela acordaron convocar a la Comisión Binacional de Buena Vecindad para el 23 y 24 de abril en Maracaibo, con el objetivo de avanzar en una agenda conjunta de seguridad, comercio, energía e integración regional. Además, se espera que Gustavo Petro y Delcy Rodríguez definan una nueva fecha para su reunión bilateral, luego de la cancelación del encuentro previsto inicialmente.
La situación actual del Mercosur
El Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, incorporó a Venezuela como miembro pleno en 2012. Sin embargo, en 2017 el bloque aplicó la llamada “cláusula democrática”, establecida en el Protocolo de Ushuaia, y suspendió al país debido a la represión de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
En cuanto a Colombia, su vínculo con el bloque se consolidó en 2004, cuando fue aceptada como Estado asociado, aunque nunca alcanzó la categoría de miembro pleno. Más recientemente, el 17 de enero de 2026, durante la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur en Asunción, varios países miembros expresaron su deseo de un retorno a la democracia en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Ese escenario, de concretarse, podría allanar el camino para que Caracas recupere su lugar como miembro pleno y, al mismo tiempo, facilitar la incorporación de Colombia al bloque regional.
La posible ampliación del Mercosur vuelve a poner en discusión el equilibrio político e institucional dentro del bloque, dado que cualquier incorporación requiere del consenso de los actuales miembros. En ese marco, la iniciativa de Colombia y Venezuela no solo introduce un nuevo desafío para la agenda regional, sino que también tensiona las reglas de integración vigentes, abriendo un debate sobre el futuro del organismo y su capacidad de adaptarse a un escenario sudamericano en transformación.