El dulce o mermelada de tomate es una elaboración que se caracteriza por su versatilidad, ya que puede disfrutarse de diversas maneras. Se puede untar en una tostada para un desayuno o merienda nutritivos, o bien incorporarse a una picada para sorprender a los invitados con un sabor agridulce único.
Además, la mermelada de tomate es un ingrediente ideal para la elaboración de postres. Se puede utilizar como relleno de tartas, cupcakes o alfajores, o bien como cobertura para helados o yogures. Su sabor intenso y particular aporta un toque original a cualquier receta.
El verano es la mejor época para elaborar mermelada de tomate, ya que es cuando se encuentran disponibles los tomates más frescos y jugosos. La variedad de tomates que se consiguen en esta época del año permite obtener una mermelada con un sabor más intenso y una textura más firme.
Mermelada de Tomate
Se puede untar en una tostada para un desayuno o merienda nutritivos, o bien incorporarse a una picada para sorprender a los invitados con un sabor agridulce único.
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Cómo hacer la receta de mermelada de tomate
Sin duda, la mermelada de tomate es una delicia que vale la pena probar. Su versatilidad, sabor y propiedades nutritivas lo convierten en una opción ideal para disfrutar todo el año.
Ingredientes
- 1 kilo de tomates perita
- 600 gramos de azúcar
- Jugo de 1/2 limón
- 3 frascos de 360 gramos cada uno
Preparación
Para preparar una deliciosa mermelada de tomate casera, los tomates se lavan bien y se cortan por la mitad, retirando las pepitas y troceándolos. Luego, se colocan los tomates y el azúcar en una cacerola de fondo grueso, llevándolos a fuego lento hasta que hiervan, con mezclas ocasionales.
Mermelada de Tomate
Una mermelada de tomate es una receta sencilla, ideal para el verano y perfecta para acompañar tostadas, quesos y postres.
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Una vez que la preparación hierva, se cocina a fuego fuerte durante 20 minutos, removiendo ocasionalmente. Se añade el jugo de limón y se reduce el fuego al mínimo, continuando la cocción durante aproximadamente una hora más, verificando la consistencia de la mermelada: unas gotas se dejan caer en un plato frío y, si se fijan, está lista; de lo contrario, se cocina un poco más.
Para finalizar, la mermelada caliente se vierte en frascos previamente esterilizados y se cierra de inmediato. Así se obtiene la mermelada de tomate casera lista para disfrutar