Esto le pasa al cuerpo si caminás descalzo: te sorprenderá

El contacto directo con el suelo despierta interés por sus efectos en el organismo. Especialistas destacan aportes posibles y límites a tener en cuenta.

  • La caminata descalza volvió a ganar interés como hábito asociado al bienestar físico y emocional.
  • El contacto directo con superficies naturales es la base de una práctica conocida como earthing o grounding.
  • Estudios académicos analizaron sus posibles efectos sobre el dolor, el descanso y la respuesta del organismo.
  • Especialistas remarcan beneficios potenciales, pero advierten sobre cuidados y situaciones en las que no se recomienda.

Caminar sin calzado sobre superficies naturales es una práctica que despierta curiosidad por sus posibles efectos sobre el cuerpo y la mente. Conocida como earthing o grounding, propone una conexión directa con la energía de la Tierra a través del contacto de la piel con el suelo.

Ante un estrés cotidiano y el aumento de trastornos vinculados a la salud mental, este tipo de hábitos ganó visibilidad como alternativa complementaria para mejorar el bienestar general. Pasto, arena o tierra son los escenarios más elegidos para llevarla a cabo.

Aunque suena simple, la caminata descalza está rodeada de investigaciones, opiniones profesionales y recomendaciones específicas que ayudan a entender por qué puede resultar beneficiosa y en qué casos conviene actuar con cautela.

Caminar descalzo

Qué le pasa al cuerpo si caminás descalzo

La práctica conocida como earthing ganó notoriedad a partir de los años noventa, cuando investigaciones impulsadas por Clinton Ober plantearon que el contacto directo con la tierra podía generar efectos positivos en el cuerpo y en el bienestar emocional. Con el paso del tiempo, a la experiencia de caminar descalzo en entornos naturales se sumaron alternativas urbanas, como alfombrillas y sábanas conductoras, pensadas para replicar ese vínculo.

Diversos estudios posteriores reforzaron ese interés. Un relevamiento académico realizado en 2023, que analizó decenas de investigaciones, detectó indicios consistentes de alivio del dolor y mejoras en los síntomas generales de quienes practicaron el contacto directo con el suelo. También se observaron beneficios vinculados al descanso, la inflamación y la respuesta del sistema inmunológico.

Caminar descalzo

Los especialistas explican que el efecto se produce cuando la piel entra en contacto con superficies naturales, algo que no siempre se logra con materiales artificiales. Además, señalan que ciertos momentos del día, como la mañana o el atardecer, resultarían más favorables. Desde el plano fisiológico, se destacan posibles impactos en la regulación del sistema nervioso, la circulación y el ritmo biológico, con mejoras en el sueño y en la sensación de equilibrio general.

Si bien se trata de una actividad accesible, los profesionales remarcan la importancia de tomar recaudos antes de incorporarla. Es fundamental elegir entornos seguros, libres de contaminantes y riesgos eléctricos, y considerar condiciones personales como alergias, implantes médicos o trastornos de salud mental. En estos casos, la recomendación es avanzar con acompañamiento especializado para evitar efectos adversos.

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