Casapueblo, creada por Carlos Páez Vilaró, es conocida como el “Santorini uruguayo” por su arquitectura blanca y orgánica sobre acantilados.
Ubicada cerca de Punta del Este, funciona como museo, galería y hotel con vistas al océano que evocan el estilo de Santorini.
La experiencia más destacada es la Ceremonia al Sol, donde al atardecer se escucha un poema del artista mientras cae el sol.
En 2026 se consolida como un destino ideal que combina cultura, descanso y paisajes únicos sin salir de Sudamérica.
Uruguay alberga un rincón que parece extraído directamente de las Cícladas, conocido como el “Santorini uruguayo”. Se trata de Casapueblo, ubicada en Punta Ballena, a pocos minutos de Punta del Este. Este complejo arquitectónico, que funcionó como hogar y taller del artista Carlos Páez Vilaró, destaca por sus paredes blancas y sus formas orgánicas que descienden por los acantilados hacia el océano Atlántico. La ausencia de líneas rectas y su diseño escalonado frente al mar evocan la estética de la famosa isla griega, lo que lo convierte en un destino visualmente impactante.
Visitar este lugar en 2026 resulta una opción ideal para quienes buscan una combinación de cultura, descanso y paisajes únicos. Además de funcionar como museo y galería de arte que celebra el legado de Páez Vilaró, el sitio ofrece una de las experiencias más emblemáticas de la región: la Ceremonia al Sol. Cada tarde, los visitantes se reúnen en las terrazas para escuchar un poema grabado por el propio artista mientras el sol se oculta en el horizonte, lo que genera una atmósfera especial y memorable.
Museo Casapueblo, Uruguay
Instagram @museocasapueblo
De cara al próximo año, este enclave se posiciona como una alternativa atractiva gracias a su conectividad y a la posibilidad de combinar lujo y sencillez en un mismo espacio. Ya sea al recorrer sus pasadizos curvos, disfrutar de un café con vista al mar o alojarse en su club-hotel, el visitante accede a una experiencia de desconexión total. Se trata de un destino que permite evocar el Mediterráneo sin salir de Sudamérica y que se consolida como una parada destacada para quienes disfrutan de la fotografía y la arquitectura en un viaje por Uruguay.
Así es Casapueblo, el destino uruguayo que parece sacado de Grecia
Casapueblo, ubicada en los acantilados de Punta Ballena, se presenta como mucho más que una edificación: funciona como una escultura habitable que redefine el paisaje uruguayo. Diseñada por el artista Carlos Páez Vilaró, la construcción se distingue por sus paredes blancas de cal y sus formas orgánicas sin líneas rectas. Sus terrazas escalonadas que descienden hacia el Río de la Plata generan una similitud inmediata con las viviendas de Santorini, lo que transporta a los visitantes a una atmósfera mediterránea en pleno corazón de Sudamérica.
Casapueblo
El interior de esta estructura funciona como museo, galería de arte y hotel, donde cada espacio refleja una historia de creatividad y dedicación. Recorrer sus pasillos se asemeja a transitar un laberinto artístico en el que el azul del mar aparece en cada ventana y se integra con el blanco de la construcción. La obra, que demandó más de 30 años de trabajo artesanal, fue concebida por Vilaró como un homenaje a la libertad y a la naturaleza, con una fusión entre arquitectura y entorno marino que genera una postal única.
El momento más destacado de la visita ocurre durante el atardecer, cuando el lugar se convierte en escenario de la tradicional Ceremonia al Sol. Mientras el sol desaparece en el horizonte, una grabación con la voz del propio artista recita un poema dedicado al astro, lo que crea una atmósfera de calma y misticismo. Esta experiencia, junto con la arquitectura icónica del sitio, posiciona a Casapueblo como un destino imprescindible para quienes buscan belleza, cultura y la sensación de viajar a un rincón europeo sin salir de Sudamérica.