Este es el truco para limpiar la freidora de aire: no es necesario usar agua

Cómo limpiarla y eliminar la grasa acumulada de la canasta y la rejilla con un sencillo método casero.

Bullets:

  • El método casero que facilita la limpieza de la air fryer.
  • Cómo eliminar restos de comida y grasa adherida.
  • El paso a paso para limpiar la canasta y la rejilla.
  • Qué cuidados tener en cuenta para no dañar el electrodoméstico.

Este es el truco para limpiar la freidora de aire: la freidora de aire se convirtió en uno de los electrodomésticos más utilizados en la cocina, pero mantenerlo limpio puede ser una tarea complicada y existe una forma en la que no es necesario usar agua.

Existe una técnica casera que permite ablandar la suciedad antes de comenzar a fregar y facilita la higiene de la canasta y la rejilla. La limpieza frecuente ayuda a evitar que la grasa se acumule y facilita el mantenimiento de la freidora de aire después de cada uso.

No todas las freidoras de aire tienen los mismos materiales o revestimientos. Por eso, antes de aplicar cualquier método casero, es recomendable consultar las indicaciones de aseo del fabricante. Además, no se debe sumergir la unidad eléctrica ni introducir agua en la parte que contiene los componentes electrónicos. El agua y las soluciones de desinfección deben utilizarse únicamente sobre las piezas que el fabricante indique como lavables.

El truco casero para limpiar la freidora de aire

Antes de comenzar, es importante esperar a que la freidora esté completamente fría y desconectarla de la corriente eléctrica. También se deben retirar los restos de comida que hayan quedado en la canasta. El método consiste en colocar dos cucharadas de bicarbonato de sodio en la canasta y agregar agua caliente hasta cubrir las zonas donde se acumuló la grasa.

La mezcla debe dejarse actuar durante aproximadamente 15 minutos. Durante ese tiempo, el agua caliente ayuda a ablandar los residuos y el bicarbonato puede colaborar con la eliminación de la suciedad. Una vez transcurrido el tiempo, se retira el agua y se lava la canasta y la rejilla con una esponja suave y detergente para platos.

No es necesario ejercer demasiada fuerza: el objetivo del remojo previo es justamente facilitar el desprendimiento de la grasa y los restos de comida.

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