En los últimos 22 años de construcción de identidad, L'Atelier Bistró se ha convertido en parte del paisaje gastronómico de la zona norte. El proyecto de los chefs Verónica Morello y Charly Forbes nació en 2004 como un pequeño bistró francés en La Lucila. Ocho años después, se trasladó a la Avenida Libertador, en Martínez, donde continúa hasta hoy manteniendo la inspiración francesa como punto de partida, aunque con una cocina abierta a diferentes culturas, técnicas y productos.
La experiencia comienza incluso antes de sentarse a la mesa gracias a su fachada discreta enmarcada por dos faroles y el tradicional tableau escrito con tiza, una postal que remite directamente a los pequeños bistrós parisinos. En el interior, un ambiente íntimo, de estética clásica y tonos blancos, acompañado por fotografías en blanco y negro y detalles de madera son el contexto ideal para disfrutar de cenas acogedoras, reuniones especiales y encuentros únicos con parejas, familias y amigos.
Qué pedir en L'Atelier Bistró
La carta se caracteriza por su dinamismo: parte de los sabores y técnicas de la cocina francesa, pero incorpora influencias de otras culturas y se adapta a la disponibilidad de productos frescos. Entre las entradas aparecen algunos de los clásicos que mejor representan esa combinación de tradición y creatividad: paté de foie de volaille, acompañado por verdes y pan de especias, vieiras a la parmesana y mollejas crocantes con chutney de quinotos, ocas y tomates reliquia.
Uno de los platos principales que mantiene su lugar como referencia de la casa es el confit o magret de pato, servido con papas triple cocción, emulsión de hongos confitados y champiñones fritos. A su alrededor se despliega una serie de preparaciones que muestran la amplitud de la cocina de L'Atelier: pesca del día con ensalada de bruselas, ají panca y tomates secos, gnocchis soufflé con manteca de trufas y ravioles de trucha. También pueden encontrarse pastel de ragout de cordero con crocante de papas y langostinos salteados con salsa thai, arroz salvaje y kale en un recorrido que se aleja de una interpretación estrictamente tradicional de la cocina francesa.
Los postres mantienen ese mismo equilibrio entre lo clásico y lo jugado. El fondant de chocolate con salsa de chocolate y nueces caramelizadas es uno de los favoritos de la casa, acompañado por otros infaltables como la crème brûlée con crocantes de masa sablé y los profiteroles con helado de crema americana y salsa de chocolate. Las combinaciones diferentes incluyen las peras con almíbar especiado y helado de sambayón, el cremoso de chocolate al 70 % con sal de trufas y butterscotch y el nougat glacé con salsa de frutos rojos y chocolate.
La experiencia se completa con la vinoteca de L'Atelier, que reúne etiquetas de varios estilos y regiones, desde espumosos frescos hasta tintos de mayor estructura; más reconocidas y más originales. La relación entre cocina y vino se profundiza, además, a través del menú especial de cinco pasos con una copa para cada plato. A esto se suman encuentros mensuales junto a distintas bodegas, con catas y propuestas de maridaje.
Después de más de veinte años, L'Atelier conserva algo complejo en gastronomía: una identidad reconocible sin quedar atado a una única fórmula. El espíritu francés sigue presente en la ambientación, en algunos de sus platos más emblemáticos y en la atención por los detalles, pero la cocina de Morello y Forbes se permite incorporar otras influencias y cambiar con los productos disponibles, una combinación que explica buena parte de la permanencia de este pequeño bistró de Martínez en la escena porteña.
Dónde queda L’Atelier Bistró
El restaurante boutique se encuentra en Av. del Libertador 14520, Martínez.