La hamburguesa es una de las comidas más consumidas a nivel mundial y también una de las preferidas por los argentinos. Mientras algunos son fanáticos de las que se preparan en locales especializados, otros prefieren prepararla en casa para personalizarla a gusto. En ese sentido, existe un truco para que la hamburguesa casera quede perfecta.
Un estudio de la Universidad de Harvard reveló que, contrario a lo que se suele suponer, la clave de una buena hamburguesa no está en el punto de cocción de la carne sino en cómo se activan todos los sentidos a la hora de disfrutarla. Esta investigación se enmarca en la gastrofísica, una disciplina que busca entender cómo la percepción multisensorial influye en las experiencias culinarias.
Los investigadores señalaron que el sabor solo es una pequeña parte de la experiencia total: el 30% del atractivo de una buena hamburguesa reside en su olor; el 25% en su textura; el 15% en su aspecto visual y el sonido que produce al morderla, y solo el 15% restante en el sabor real. Por eso, la clave reside en la presentación y el orden de los ingredientes.
Cómo hacer la hamburguesa perfecta en casa
La hamburguesa perfecta es aquella que maximiza el poder de todos los sentidos, no solo el del gusto. El truco para prepararla es prestar atención al orden en que se colocan los ingredientes elegidos: los más aromáticos deben ir en la parte superior, ya que el olor es lo primero que se percibe.
El primer elemento es el pan inferior, que se recomienda tostar antes de armar la hamburguesa. A continuación se coloca la salsa (si tiene un toque picante, activará una respuesta de placer en el cerebro). Luego van los ingredientes crujientes y frescos, como la lechuga y los pepinillos; tomate para aportar jugo; jamón, y cebolla frita, que aporta más crujiente.
Recién en ese momento debe colocarse la carne, que puede coronarse con un queso suave y una segunda capa de salsa antes de cerrar la hamburguesa con el pan superior. Además del orden de los ingredientes, el estudio resaltó que comer la hamburguesa con las manos mejora la percepción del sabor.