¿Te suena? Llegan los amigos y la cerveza aún está caliente. Meterla en la nevera no va a servir de mucho, y el congelador, mejor no arriesgarse a olvidarla allí. Hay un truco sencillo, barato y muy eficaz que enfría esta bebida en cinco minutos (o incluso menos).
No, el hielo por sí solo no es suficiente. Para acelerar el enfriado, lo que de verdad funciona es combinar hielo, agua y sal gruesa (y si no tienes, sal común). Y sí, tiene una explicación científica.
Si la cerveza está caliente y la sed aprieta, ya sabes qué hacer. El trío hielo + agua + sal es el salvavidas oficial de cumpleaños, fiestas improvisadas y fines de semana sin plan. Sencillo, rápido, barato y con efecto inmediato.