Cómo generar cambios positivos: los 3 pilares fundamentales para afrontar la adversidad

¿Sentís que estás estancado? Conocé por qué la aceptación de la realidad, el desarrollo de una autoestima equilibrada y la confianza en tu capacidad creativa son las herramientas definitivas para resolver conflictos y alcanzar un nuevo estado de conciencia.

Hay tres actitudes fundamentales que tenemos que tener en cuenta a la hora de afrontar adversidades: aceptación, autoestima y creatividad.

  • Aceptación

Nada es casual

Hay realidades que no podemos cambiar, situaciones que no pudimos evitar, y debemos asumirlas como tales y avanzar.

Cuando no aceptamos lo que nos pasa, buscamos culpables o negamos la realidad con la actitud irresponsable de vivir en la queja y victimizándonos. Muchas veces somos nosotros los artífices de lo que nos aqueja, ya sea que ocurran por nuestra forma de pensar y actuar o porque simplemente dejamos que las cosas pasen y estamos esperando a que cambien por sí solas o que alguien más lo haga por nosotros. Aceptar lo fortuito de la vida nos da fuerzas para seguir adelante.

  • Autoestima

Saber que valemos por existir

Tenemos la tendencia a alejarnos de la autoconceptualización positiva. Nuestros pensamientos, creencias, evaluaciones, sentimientos, actitudes, emociones y comportamientos dirigidos hacia nosotros mismos definen nuestra autoestima.

Si elegimos tener pensamientos y sentimientos positivos, nuestra estima será alta y equilibrada. Si, por el contrario, optamos por tener pensamientos y creencias negativas, tendremos una estima baja.

Si recordamos constantemente las palabras negativas que en algún momento nos dijeron y nos identificamos con la mirada ajena, nuestra estima se va a ver afectada.

No somos la mirada de los demás. Somos lo que elegimos ser a cada instante y tenemos que saber que, si no nos gusta lo que estamos siendo, siempre podemos cambiar.

  • Creatividad

Ante el conflicto

Tenemos la tendencia a engrandecer nuestros errores, castigarnos por las equivocaciones que cometemos por ignorancia, sentirnos mal por las dificultades que se nos presentan y convertirlas en nuestros verdugos.

Disminuimos y subestimamos nuestra capacidad para resolver lo que se nos presenta y no nos creemos capaces de avanzar creativamente.

Es importante que cultivemos la autoeficiencia creativa ante los problemas. Esto requiere que confiemos en el funcionamiento de nuestra mente y asumamos que somos capaces para superar conflictos.