


Nos invitan a detenernos, aquietar la mente y volver a escucharnos. Más allá de sus antiguas tradiciones, el sonido y la vibración pueden convertirse en un hermoso puente hacia la calma.
Una historia de tres místicos que convirtieron la risa en una forma de vivir y hasta eligieron despedir a uno de ellos con humor.
Libera toda carga pesada, todo miedo, toda preocupación, toda energía densa que está en el aquí y ahora.
Enseñada por el Dalai Lama, se reconoce que las demás personas, como uno, no desean sufrir y tienen derecho también a alcanzar la felicidad.
Los invito a realizar esta meditación y a volver la mirada hacia nuestro interior, a respirar conscientemente y a aquietar la mente para sentir nuestro estado natural de bienestar.
Un momento para volver a nosotros mismos, calmar la mente que no frena y serenarnos. ideal para practicarla al despertarse por la mañana, y por las noches antes de dormir.
Repetir un mantra con conciencia puede convertirse en un momento de encuentro con uno mismo, una forma de aquietar la mente y elevar nuestra energía. Para millones de personas, estas palabras milenarias representan un camino hacia una vida más consciente, plena y luminosa.
Una historia que nos lleva a reflexionar sobre cómo influyen el rencor y el perdón en nuestras vidas.