Septiembre concluyó como un mes fuertemente negativo para los activos financieros argentinos, caracterizado por un deterioro en las acciones locales y un salto en el riesgo país, que se ubicó en torno a los 607 puntos básicos tras sumar casi 100 unidades en el mes. Aunque la jornada de cierre ofreció un leve alivio con un rebote diario de 1,3% en el S&P Merval y avances marginales en la deuda soberana, el resultado acumulado del noveno mes del año reflejó caídas sustanciales en la plaza financiera.
En el segmento bursátil, el índice S&P Merval acumuló una pérdida mensual cercana al 7% en dólares, con el sector financiero liderando los retrocesos al registrar caídas de entre 15% y 18% en los ADRs bancarios cotizados en Wall Street. Sin embargo, en el cierre del mes cortó la racha bajista y cerró con una contundente suba del 1,32%, impulsado por un clima de fuerte recuperación generalizada en la mayoría de las acciones del panel líder.
La jornada bursátil estuvo liderada por un notable repunte en el sector energético, de servicios e industrial, donde se destacaron los firmes avances de Metrogas (METR) con un 4,89%, Transener (TRAN) con un 3,94% y Ternium Argentina (TXAR) subiendo un 3,32%. Asimismo, Aluar (ALUA) ganó un 2,80%, Comercial del Plata (COME) avanzó un 2,73% y la plaza bancaria acompañó la tendencia positiva con incrementos del 2,74% en BBVA Argentina (BBAR) y del 2,38% en Grupo Supervielle (SUPV).
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADR) operaron con una marcada tendencia positiva, impulsadas principalmente por el desempeño del sector financiero y energético. La jornada estuvo encabezada por los avances del sector bancario, donde sobresalieron las subas de BBVA Argentina (BBAR) con un 2,47% y Grupo Supervielle (SUPV) con un 2,16%, acompañadas por Banco Macro (BMA) que sumó un 1,33% y Grupo Financiero Galicia (GGAL) con un leve incremento del 0,59%. Asimismo, Central Puerto (CEPU) escaló un 1,59% y Pampa Energía (PAM) ganó un 1,21%, mientras que Telecom Argentina (TEO) anotó una mejora del 0,99%.
Por el contrario, un acotado grupo de papeles energéticos e inmobiliarios cotizó en terreno negativo y no logró sumarse a la tónica alcista general. El retroceso más pronunciado lo registró Vista Energy (VIST), que cayó un 2,04%, seguida por la contracción de Cresud (CRESY) con un 1,12%. Finalmente, la petrolera estatal YPF y la firma inmobiliaria IRSA (IRS) cerraron la rueda con leves bajas alineadas del 0,36%.
La dinámica bajista estuvo impulsada en primer término por un escenario internacional adverso debido al endurecimiento monetario de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Al elevar la tasa de referencia al rango de 3,75%-4,00%, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5,2% -su nivel más alto desde 2007-, mientras que el título a 30 años rozó el 5,62%.
A la presión externa se sumaron factores del frente interno que terminaron por amplificar la cautela de los inversores. Los datos oficiales mostraron señales de contracción, con un Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio que se contrajo 2,9% mensual y 1,4% interanual, traccionado a la baja por la industria y el comercio. A su vez, el Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella cayó un 5,9% hasta los 1,94 puntos, lo que llevó al mercado a comenzar a descontar de forma anticipada los riesgos del escenario electoral de 2027.
Por el lado de los títulos públicos en dólares en septiembre, los Globales cayeron en promedio 4,7%, sintiéndose el mayor castigo en los bonos de mayor duración como el AL41 (-8,6%) y el AL35 (-8%), reflejando la exigencia del mercado de una mayor prima para posicionarse más allá del recambio presidencial.