El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó la mayor compra diaria de reservas en lo que va de septiembre al adquirir u$s70 millones en el mercado oficial de cambios. Sin embargo, esta intervención no evitó que las reservas internacionales brutas retrocedieran u$s494 millones en la misma jornada y cerraran en u$s47.482 millones, acumulando su novena caída consecutiva y alcanzando su nivel más bajo en dos meses.
La disminución en el stock bruto de divisas respondió a compromisos financieros con el exterior y factores operativos estacionales de fin de mes. Por un lado, la autoridad monetaria desembolsó unos u$s140 millones para cancelar pagos a organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Club de París. Por otro lado, incidieron las operaciones de encajes bancarios habituales de cierre de período, las cuales suelen recomponerse durante el primer día hábil del mes subsiguiente.
A pesar del impulso registrado en la jornada, la entidad que preside Santiago Bausili se encamina a cerrar septiembre con el nivel de compras mensuales más bajo del año 2026, con un saldo acumulado de u$s313 millones. Este desempeño se aleja de los máximos alcanzados en abril, cuando se sumaron u$s2.771 millones, e incluso con el registro de agosto de u$s768 millones (en el año acumula u$s14.408 millones).
En el mercado mayorista, un incremento en la oferta por parte de exportadores y de fondos provinciales empujó el volumen operado a u$s846 millones -un 25% superior a la rueda previa- y redujo la cotización del dólar mayorista a $1.522. En tanto, el dólar minorista en el Banco Nación se ubicó en $1.545, mientras que las opciones financieras operaron a $1.549,36 para el MEP y $1.614,39 para el Contado con Liquidación (CCL), situando la brecha entre el dólar blue ($1.560) y el mayorista en un 2,50%.
El freno en el ritmo de absorción de divisas encendió alertas entre analistas de la City porteña debido a la persistente demanda privada de billetes y las exigencias de vencimientos de deuda externas hacia adelante. Frente a este escenario, desde el Gobierno y el Banco Central prevén que el flujo de divisas se recomponga hacia el último tramo del año impulsado por las exportaciones del sector energético en Vaca Muerta, la minería y la cosecha de trigo.