A más de un año de las elecciones presidenciales y con tipo de cambio estable, la sed de dólares de los argentinos mantiene una firmeza que no da tregua al esquema económico: durante el mes de agosto un total de 1,7 millones de personas físicas compraron divisas en los bancos por un valor bruto de u$s2.853 millones. Frente a ventas brutas de apenas u$s390 millones realizadas por 734.000 individuos, el saldo comprador neto en billetes cerró en u$s2.463 millones. De esta forma, agosto se consolidó como el segundo mes de mayor demanda del año, ubicado únicamente por detrás del pico registrado en julio.
De acuerdo con el informe de Evolución del Mercado de Cambios publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el volumen de compras netas ascendió a u$s3.366 millones en solo un mes. Este numero engloba los egresos por compras netas de billetes físicos, más un total de u$s515 millones destinados al pago de servicios y otros gastos corrientes, y u$s469 millones correspondientes a giros de divisas al exterior sin fines específicos.
El reporte oficial de la autoridad monetaria también ofrece una radiografía detallada sobre el destino final de las divisas adquiridas. Del total de aproximadamente u$s2.600 millones resultantes de billetes y transferencias sin destino especificado, el BCRA estimó que u$s1.100 millones quedaron depositados en cuentas bancarias locales. En tanto, u$s700 millones pasaron directamente a engrosar la formación de activos externos en el exterior o fuera del sistema, mientras que los restantes u$s900 millones se utilizaron para cancelar deudas por consumos con tarjeta de crédito en viajes y servicios internacionales.
En lo que va del año 2026, el drenaje acumulado refleja la magnitud del fenómeno en la economía cotidiana. Durante los primeros ocho meses del año, las compras brutas de billetes por parte de los ciudadanos superaron los u$s20.500 millones. A su vez, las compras netas acumuladas de divisas sin fines específicos por parte del sector privado no financiero alcanzaron la suma de u$s18.778 millones.
La constante demanda privada limita fuertemente la capacidad del Banco Central para acumular reservas a través del intercambio comercial. Si bien la balanza comercial de bienes arrojó un saldo positivo de u$s3.176 millones gracias a exportaciones por u$s8.795 millones e importaciones de u$s5.618 millones, el superávit de la cuenta corriente cambiaria se redujo a tan solo u$s806 millones. Esta erosión se explicó por la salida de u$s1.651 millones en la cuenta de ingreso primario —destacando u$s1.175 millones en pagos netos de intereses, de los cuales u$s808 millones correspondieron a giros al FMI— y un déficit de u$s712 millones en la cuenta de servicios.