La industria nacional sufrió la segunda peor caída a nivel mundial: el ranking
Los datos, que provienen de una consultora, indican que desde el gobierno de Javier Milei el retroceso fue del 7,9%. Hungría es el único país que supera a Argentina.
La actividad manufacturera en Argentina atraviesa un período de retroceso que la ubica entre las economías con peor desempeño industrial del mundo: el país registra una de las caídas más profundas entre 56 naciones relevadas, solo superada por Hungría.
El estudio de Audemus indica que la producción industrial argentina acumuló una baja promedio cercana al 8% en los últimos dos años. El dato contrasta con el desempeño de varias economías que, en el mismo período, lograron expandir su sector manufacturero.
Mientras algunos países europeos también presentan retrocesos, como Alemania, Italia o Países Bajos, la magnitud de la caída argentina resulta más pronunciada. En el extremo opuesto del ranking aparecen economías asiáticas y emergentes con fuertes avances industriales, entre ellas Taiwán, Vietnam y China, que registraron crecimientos de dos dígitos en su producción manufacturera.
ranking mundial
El informe también resalta que el deterioro industrial argentino no se replica en el resto de América Latina. Países vecinos mostraron resultados más favorables en el mismo período.
En Brasil, por ejemplo, la industria logró expandirse con un crecimiento promedio cercano al 3,5%. También se registraron subas en Chile, Perú y Uruguay. En tanto, México y Colombia tuvieron caídas leves, pero muy inferiores a la observada en Argentina.
Según el análisis, uno de los factores que explican la diferencia es el tipo de políticas adoptadas por cada país. En el caso brasileño, se destaca la implementación de programas de incentivo productivo como el plan automotriz Mover y una estrategia cambiaria que busca sostener la competitividad industrial dentro del Mercosur.
Para los autores del informe, la situación argentina responde principalmente a decisiones de política económica doméstica. Entre los factores señalados aparecen un tipo de cambio apreciado, una apertura comercial acelerada y la falta de instrumentos de promoción industrial.
Menos empresas y una consecuente caída del empleo
El deterioro de la actividad también impacta en la estructura productiva. Durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei, unas 2.436 empresas dedicadas a la actividad industrial dejaron de realizar aportes al sistema de ART. Este indicador suele interpretarse como señal de cierre de empresas o de reducción de su actividad.
La cifra representa cerca del 5% del total de firmas manufactureras y se acerca a los niveles más críticos registrados durante la pandemia de COVID-19.
Además, las plantas que continúan operativas funcionan con niveles bajos de utilización de su capacidad productiva. Actualmente, el sector trabaja con una ocupación cercana al 58%, uno de los registros más bajos de la última década fuera del período de emergencia sanitaria.
El mercado laboral también refleja este proceso. Desde 2023 el sector industrial perdió casi 73 mil puestos de trabajo, lo que equivale a una contracción cercana al 6% del empleo industrial total.
Tras una fuerte caída durante la primera mitad de 2024, la pérdida de puestos se desaceleró por algunos meses. Sin embargo, hacia fines de 2025 la tendencia volvió a profundizarse, marcando un nuevo deterioro en el empleo del sector.