La industria del calzado atraviesa una fuerte crisis y los fabricantes advierten por el impacto de las importaciones, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos de producción. Lito Albano, dueño de la firma Luna Chiara y fabricante con más de 35 años de experiencia en el rubro, aseguró a C5N que su empresa actualmente trabaja muy por debajo de su capacidad.
“Nosotros estamos en caída libre. Desde hace un año venimos muy mal. Mi fábrica está en el 20% de lo que puede llegar a producir”, sostuvo Albano, quien describió el escenario como “casi terminal” para la fabricación nacional de calzado.
Según datos del sector, la producción de calzado registró una caída del 26,5% interanual en julio de 2026 y se perdieron más de 9.000 puestos de trabajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Albano explicó que actualmente su fábrica se dedica principalmente a la producción de calzado de moda para mujeres, pero que en los últimos años perdió la línea de zapatillas debido al ingreso de productos provenientes del exterior. También denunció la existencia de contrabando. “Lo que es moda está entrando muchísimo de Brasil y China. Esperemos que no saque en diciembre la ley antidumping porque ahí estamos terminados”, afirmó.
El empresario recordó que en 2021 se estableció una medida antidumping para determinadas importaciones de calzado de origen chino. Según explicó, el sector teme que la eliminación de esa protección genere un nuevo aumento de las importaciones.
“Sacando la ley van a entrar de China zapatos a dólar y medio. Nos estamos movilizando para que nos escuchen y esa ley no se derogue”, señaló.
La fábrica pasó de 100 empleados a 30 en dos años
La reducción de la actividad también impactó directamente sobre el empleo en su fábrica. Albano contó que actualmente tiene 30 trabajadores, mientras que anteriormente llegó a contar con más de 100. Además, debió cerrar locales propios y franquicias debido al incremento de los costos fijos y la caída de las ventas.
El fabricante también rechazó el argumento del Gobierno de que el consumo se trasladó de los comercios físicos a las plataformas digitales. “Si hubiera mutado para la venta online, mi fábrica estaría trabajando para esa gente”, planteó.
A la caída de las ventas se suma, según explicó, el incremento de los costos necesarios para mantener la producción. “Tuvimos un 300% de inflación. En tema servicios y transporte tuvimos muchísimo más aumento. La luz me aumentó 11 veces”, afirmó.
Albano sostuvo que las empresas no pueden trasladar esos aumentos a los precios porque deben competir con los productos importados. “Llegamos a un momento que hasta vendiendo no te sirve porque no llegás a generar los números que necesitás para poder solventar los gastos fijos. Es un combo letal”, resumió.
Los fabricantes preparan una marcha nacional
Ante este escenario, fabricantes de calzado de distintos puntos del país organizan una movilización para el 27 de octubre. La jornada incluirá una marcha, una rueda de prensa y la presentación de un petitorio al Gobierno con los principales reclamos del sector.
“Vamos a pelear hasta el final para morir de pie. Estamos todos los zapateros organizando movilizaciones. Estamos apoyados por la Cámara y el sindicato del calzado”, sostuvo Albano.
El empresario advirtió por el impacto que la crisis puede tener sobre el empleo y reclamó respuestas para evitar nuevos cierres y despidos. “Tienen que tomar conciencia porque va a quedar mucha gente en la calle. Hoy no podemos afrontar ni los sueldos miserables que estamos pagando”, concluyó.