La cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026 ya ingresó en su tramo más tenso para la Selección argentina. Mientras Lionel Scaloni termina de definir la nómina definitiva de futbolistas que viajarán a Estados Unidos, México y Canadá, el cuerpo técnico campeón del mundo enfrenta una preocupación que alteró completamente la planificación original: las complicaciones físicas en la defensa. En ese marco, un futbolista podría meterse en la lista y ser la sorpresa.
En especial, el foco está puesto sobre el lateral derecho, un sector que parecía completamente cubierto hace algunos meses pero que hoy aparece envuelto en incertidumbre por las lesiones musculares de varios jugadores importantes. La situación encendió alarmas en el predio de Ezeiza y obligó al entrenador a evaluar variantes inesperadas de último momento para no quedar condicionado en plena competencia internacional.
El principal dolor de cabeza para Scaloni pasa por los estados físicos de Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, dos futbolistas fundamentales durante el ciclo que llevó a la Argentina a conquistar la Copa del Mundo en Qatar 2022. Ambos atraviesan recuperaciones musculares y todavía generan dudas de cara al inicio de la preparación oficial del seleccionado.
En ese sentido, el nombre que comenzó a ganar fuerza en las últimas horas es el de Nicolás Capaldo, el ex jugador de Boca que construyó una carrera silenciosa en Europa y hoy podría transformarse en una de las apuestas más inesperadas de Lionel Scaloni para la próxima Copa del Mundo.
A eso se suma el desgaste físico de otros defensores como Marcos Acuña, las tareas especiales que realiza Cristian Romero para recuperarse plenamente y la larga puesta a punto de Lisandro Martínez, quien viene de una compleja recuperación ligamentaria. +
En ese contexto, el entrenador analiza seriamente ampliar las opciones defensivas dentro de la lista definitiva, incluso resignando lugares en otras zonas de la cancha para garantizar variantes confiables en una Copa del Mundo que se jugará bajo condiciones climáticas extremas.
Capaldo es un jugador polifuncional, con experiencia europea, capacidad física para recorrer toda la banda derecha y una característica que hoy resulta clave para la estructura argentina: puede desempeñarse tanto como lateral como marcador central en distintos sistemas tácticos.
La necesidad de encontrar un reemplazante natural para el rol que ocupó Juan Foyth en Qatar reabrió una puerta inesperada para un futbolista que parecía lejos de cualquier discusión mundialista, pero que ahora aparece como una de las posibles sorpresas de la convocatoria final rumbo al Mundial 2026.
El presente de Nicolás Capaldo
El nacido en Santa Rosa, La Pampa, dejó el fútbol argentino hace cinco años y desde entonces desarrolló una evolución táctica que llamó fuertemente la atención del cuerpo técnico de la Selección Argentina. Aunque nunca fue convocado oficialmente a la Mayor, siempre apareció dentro del radar de seguimiento de Scaloni, sobre todo por su intensidad física, su disciplina táctica y su capacidad para adaptarse a distintas posiciones dentro de la defensa.
La transformación futbolística de Capaldo comenzó durante su etapa en RB Salzburg, club al que llegó en 2021 tras su salida de Boca. En el conjunto austríaco disputó un total de 126 partidos, convirtió 15 goles y aportó 10 asistencias, números más que importantes para un futbolista que originalmente actuaba como volante interno.
Nicolás capaldo
Nicolás Capaldo debutó en Boca como mediocampista, pero actualmente es un futbolista mucho más versátil.
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Sin embargo, más allá de las estadísticas ofensivas, lo más relevante fue la reconversión posicional que experimentó en Europa. Allí empezó a desempeñarse como stopper derecho dentro de una línea de tres defensores y también como carrilero, funciones que potenciaron su despliegue físico y su comprensión táctica. Ese proceso terminó de consolidarse tras su llegada al Hamburgo SV de Alemania, club que desembolsó cerca de 4,5 millones de euros para incorporarlo.
Durante la última temporada en la Bundesliga, Capaldo disputó 26 de los 34 partidos posibles con el Hamburgo y logró consolidarse como titular en gran parte del campeonato. Además, registró un gol y tres asistencias, aunque los números no alcanzan para reflejar completamente su importancia dentro del funcionamiento colectivo. El entrenador Merlin Polzin profundizó todavía más su adaptación defensiva y comenzó a utilizarlo regularmente como lateral-volante y marcador derecho en distintos esquemas.
La única interrupción significativa en su temporada fue una lesión abdominal que lo dejó fuera de las canchas durante aproximadamente un mes. Precisamente esa molestia física fue la que le impidió ser citado por Scaloni para los amistosos de marzo frente a Mauritania y Zambia, encuentros donde el cuerpo técnico argentino pretendía observarlo por primera vez dentro de la estructura principal del seleccionado.
El Capaldo actual está muy lejos de aquel mediocampista dinámico e intenso que apareció en el Boca de Miguel Ángel Russo. Hoy se trata de un futbolista mucho más completo desde lo táctico y posicional. En Europa ganó experiencia internacional, mejoró su lectura defensiva y aprendió a convivir con diferentes sistemas de juego. Esa polifuncionalidad es justamente uno de los aspectos que más seducen al entrenador campeón del mundo.
Nicolás Capaldo
Nicolás Capaldo, uno de los tapados que podría meterse en la consideración de Lionel Scaloni de cara al Mundial.
Twitter (@RedBullSalzburg)
Mientras la incertidumbre física continúa alrededor de varios defensores históricos del ciclo, el ex Boca espera silenciosamente una oportunidad que podría cambiar definitivamente su carrera. Uno de sus competidores directos es Agustín Giay, el ex San Lorenzo que actualmente atraviesa un gran presente en Palmeiras y ya sumó minutos con la Mayor durante la última fecha FIFA.