El tenista argentino Facundo Bagnis, quien actualmente ocupa el puesto N°404 del ranking, pero supo ser N°55, aceptó la suspensión provisional voluntaria tras ser acusado por cometer una infracción de las normas de antidopaje, el cual dispone la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA).
Según el informe de la ITIA, el 2 de octubre le envió una notificación previa a la sanción por una infracción de las nomas por “uso de una sustancia prohibida sin una autorización de uso terapéutico válida”. Allí indica que fue de una muestra tomada en competencia durante la fase clasificatoria del último US Open.
Fue en el partido frente a James Duckworth el 18 de agosto. Allí perdió en primera ronda por 6-4 y 6-2. La prueba se dividió en muestras A y B, el análisis posterior indicó que la muestra A tenía hidroclorotizida y no estaba aceptada por el Programa Antidopaje del Tenis en la parte diuréticos y agentes enmascarantes.
“La hidroclorotiazida es una sustancia específica y Bagnis no contaba con una autorización de uso de sustancias válida para dicha sustancia. Si bien las sustancias específicas no conllevan una suspensión provisional obligatoria, Bagnis optó por la suspensión provisional voluntaria el 18 de octubre de 2025”, aclara la ITITA.
También suma que: “El tiempo cumplido bajo suspensión provisional se computará en cualquier sanción futura. Durante la suspensión provisional, Bagnis tiene prohibido jugar, entrenar o asistir a cualquier evento de tenis autorizado o sancionado por los miembros de la ITIA (ATP, ITF, WTA, Tennis Australia, Fédération Française de Tennis, Wimbledon y USTA) o cualquier asociación nacional”.
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Ante lo sucedido, Bagnis publicó un comunicado en el que se expresó: “La noticia me tomó completamente por sorpresa. Desde el primer momento estoy colaborando con la ITIA de manera total y transparente para aclarar todo lo antes posible. Además, decidí aceptar voluntariamente la suspensión provisoria, con el fin de dedicar toda mi atención a este proceso y demostrar que no tengo nada que esconder”.
“Quiero dejar en claro que nunca tomaría conscientemente algo prohibido, por eso tengo plena confianza en mi inocencia y en que la verdad va a salir a la luz, con un desenlace justo (...) Con un equipo de médico toxicológico y abogados que trabajan conmigo, sospechamos de contaminación cruzada y pronto llegaremos a que se sepa la verdad, hoy es nuestro primer objetivo (...) Agradezco de corazón a todos los que me acompañan desde el primer momento y confían en mi integridad. Abrazo a todos”, concluyó.